Lanzamiento de ceniza del volcán, uno de los más activos de Europa, obligó a cerrar durante nueve días el tráfico aéreo en la región, en plena temporada estival.
Roma, 15 de Agosto de 2026.- El volcán Etna, uno de los más activos de Europa, dio una tregua este sábado al disminuir sus erupciones, lo que ha permitido reanudar los vuelos en el aeropuerto de Fontanarossa (Catania, Italia) tras nueve días de suspensión, cancelaciones y miles de viajeros afectados en plena temporada turística de verano. Las emisiones de ceniza fueron las causantes de los trastornos en el tráfico aéreo.
Tras rebajarse por la mañana el nivel de alerta de rojo a naranja, SAC, la empresa gestora del aeropuerto de Catania, ordenó la reapertura de los sectores C1 y B3 y los vuelos con origen y destino a Fontanarossa se reanudaron a las 14:00 horas, según informa el aeródromo en su web. Se espera que el tráfico aéreo se normalice gradualmente a lo largo de la jornada.
A primera hora de la mañana, el Instituto Nacional de Geofísica y Volcanes (INGV) de Catania informó de una disminución de la actividad del volcán siciliano con una emisión de ceniza «débil» y sin nubes eruptivas, lo que permitió rebajar el nivel de la emergencia al comprobarse que el temblor volcánico -indicador de la energía interna del Etna- había descendido a niveles normales.
Hay que estar «mejor preparados»
Durante la semana pasada la erupción continuada del Etna y sus emisiones de ceniza causaron una situación de caos en el aeropuerto de Catania con la cancelación masiva de operaciones y el desvío de vuelos hacia otros recintos, principalmente los de Palermo (norte), Comiso (sur) y Trapani (oeste), hasta donde los turistas tuvieron que afrontar largos y caros trayectos por carretera para, una vez allí, sufrir esperas antes de volar.
Según las primeras estimaciones, las cancelaciones y desvíos masivos han afectado a más de 100.000 viajeros, con un impacto económico que la asociación turística Assoesercenti Sicilia ha calculado en una pérdida de entre 12 y 24 millones de euros. Ante esta emergencia, el ministro de Turismo de Italia, Gianmarco Mazzi, llamó a reflexionar sobre esta situación «recurrente» y consideró necesario «estar mejor preparados para el futuro».
Las erupciones del Etna, de 3.342 metros de altura, se repiten de forma habitual. En la última década ha registrado diversos episodios de especial intensidad, con afecciones al aeropuerto de Catania y frecuentes emisiones de lava y ceniza.










