Por Marcela Díaz Fluhmann
Directora Carrera Enfermería
Universidad Andrés Bello
Los incendios de lugares o empresas que trabajan con sustancias químicas altamente contaminantes en caso de alguna emergencia pueden resultar muy perjudicial para la población que vive en el entorno de esos lugares y se ven expuesto a muchas horas de la nube toxica que provoca el siniestro, como lo ocurrida en el incendio en la empresa en la comuna de Quilicura. Estos eventos generan un problema sanitario de gran magnitud, ya que se puede extender zonas urbanas.
El humo de los incendios contiene partículas finas PM2.5, monóxido de carbono y compuestos irritantes que penetran profundamente en las vías respiratorias. Esta exposición puede provocar irritación en ojos, garganta y pulmones, además de agravar enfermedades crónicas como asma y EPOC.
Las partículas más pequeñas se depositan en los alvéolos pulmonares, generando inflamación, estrés oxidativo y aumento del riesgo de crisis respiratorias. Estudios chilenos muestran incrementos de hasta un 30% en consultas respiratorias durante episodios de incendios, afectando especialmente a niños, personas mayores, mujeres embarazadas y personas con patologías previas.
La inhalación prolongada del humo puede causar tos persistente, dificultad respiratoria, mareos, dolor torácico e incluso sensación de asfixia producto de la disminución del oxígeno disponible. Por ello, la prevención cumple un rol clave. Permanecer en espacios cerrados, sellar rendijas, evitar ventilación cruzada, suspender actividad física al aire libre y mantener una buena hidratación son medidas fundamentales. Se recomienda seguir instrucciones del cuerpo de Bomberos en zonas muy afectadas, especialmente cuando se emita recomendación de evacuar si nos encontramos muy cercanos al incendio o con mucho riesgo de inhalación de humo toxico.
El uso de mascarillas certificadas como N95 o FFP2 también ayuda a reducir la inhalación de partículas finas. Sin embargo, ante síntomas intensos o persistentes, la consulta oportuna en un centro de salud resulta esencial para evitar complicaciones mayores.









