Acusan que Corporación Municipal es indolente ante sus requerimientos, que se niega a proporcionarles ropa de trabajo, elementos de protección personal; y que les exigen la entrega de la oficina sindical, como represalia.
Valparaíso, 08 de Septiembre de 2022.- Cansados de los malos tratos que señalan recibir de parte de la Corporación Municipal de Valparaíso, entidad a cargo de los cementerios 1, 2 y 3 de la ciudad puerto, se congregaron esta mañana más de 50 trabajadores del Cementerio N3 de Playa Ancha, pertenecientes al Sindicato de Trabajadores de los Cementerios Uno, Dos y Tres de Valparaíso (SITRACEM) para manifestarse e iniciar movilizaciones por las pésimas condiciones laborales en que desarrollan sus funciones día a día.
El Sindicato SITRACEM, constituido en el año 1989, representa a un total de 88 trabajadores distribuidos en los 3 cementerios de la ciudad, siendo el de mayor presencia, el emplazado en Playa Ancha, en donde, a juicio del dirigente Ivo Vuskovic, administrativo del Cementerio N3: “la situación de abandono es insostenible, tenemos que convivir con la indolencia de una Corporación Municipal que ni siquiera se ha dignado a entregarnos ropa de trabajo y elementos de protección personal desde el año 2020, señalándonos con ninguna vergüenza que prefieren pagar las multas antes que entregarnos lo que corresponde”.
El también vocero, agregó que: “Nos sentimos pasados a llevar, menospreciados, pues la Corporación sabe que estamos trabajando al límite, en peligro y nadie hace nada. No se cumple con la dotación de personal de patio ni de seguridad, el cementerio solo ha aumentado en oficinista, siendo una caja pagadora de favores políticos; lo cual nos pone a todos en peligro, porque de manera improvisada debemos levantar tapas de sepulturas de más de 150 kilos, entre 2 personas, ya que si bien según protocolo deberían trabajar 5 funcionarios por cuadrilla, lo normal es que sean 3 o incluso 2, porque no hay más gente”.
Por su parte, Juan Espinoza, director del mismo sindicato, señaló que: “Han sido años de indolencia. La actual corporación municipal no es distinta a lo que fueron sus antecesores. No solo no escucha, sino que silencia, calla y desvía la atención. Hemos pedido por meses la entrega de ropas de trabajo y mejoras en nuestra condiciones, pero ¿Cuál fue la respuesta?. Sólo evasivas y ahora, lo que más indigna, es que comenzaron las represalias pues enredando las cosas, comenzaron a exigirnos la entrega inmediata de nuestra oficina sindical, que usamos hace 25 años al interior del cementerio”. (Se adjunta carta por la que se pide la oficina sindical)









