Trabajo de equipo multidisciplinario trabajará para que la transición al Hospital Provincial Marga Marga permita contar con mejores espacios y nuevas oportunidades para fortalecer la atención.
Quilpué, 24 de Octubre de 2026.- Bajo el lema “Tratamiento del dolor: una parte esencial de los cuidados paliativos”, este 2026 se conmemoró el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de aliviar el sufrimiento de las personas que enfrentan enfermedades graves, reconociendo que el dolor va mucho más allá de sus manifestaciones físicas.
En este contexto, la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital de Quilpué, a través de su equipo
multidisciplinario trabaja para mejorar la calidad de vida de los pacientes, mediante el control de
síntomas, el acompañamiento emocional y el apoyo permanente a sus familias y personas
cuidadoras.
Sandra Vera, jefa de la Unidad de Cuidados Paliativos del establecimiento, explicó que el enfoque
de este año busca visibilizar el concepto de dolor total, que comprende dimensiones físicas,
psicológicas, sociales y espirituales, las cuales se relacionan entre sí e influyen directamente en el
bienestar de las personas.
“El dolor no afecta solamente el cuerpo, también impacta las emociones, las relaciones familiares,
la autonomía y la calidad de vida. En cuidados paliativos, el objetivo no es únicamente disminuir
una puntuación del dolor, sino aliviar el sufrimiento y ayudar a que la persona pueda vivir de la
mejor manera posible, de acuerdo con sus valores, necesidades y preferencias”, señaló la
profesional.
Una atención que acompaña al paciente y su familia
La Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital de Quilpué está integrada por médicos, enfermeras,
técnicos en enfermería, nutricionista, kinesióloga, asistente social y químico farmacéutico, quienes
contribuyen desde sus respectivas disciplinas a entregar una atención integral y centrada en las
necesidades de cada persona.
Actualmente, la Unidad atiende a pacientes oncológicos, tanto con enfermedades progresivas
como a quienes requieren manejo de síntomas durante determinadas etapas de su tratamiento,
además de personas con enfermedades crónicas avanzadas no oncológicas que cumplen criterios
de ingreso a cuidados paliativos.
Las prestaciones se desarrollan en modalidad ambulatoria, domiciliaria y hospitalaria,
complementadas con un trabajo de coordinación mediante telemedicina con los hospitales de
Peñablanca y Limache, así como con equipos de Atención Primaria de Salud, fortaleciendo la
continuidad de los cuidados en la red.
Un aspecto fundamental de esta labor es el acompañamiento a las familias, especialmente a
quienes asumen el cuidado cotidiano de los pacientes. El equipo entrega educación sobre
administración de medicamentos, identificación de síntomas y signos de alarma, planes de acción
frente a crisis y herramientas para prevenir la sobrecarga de las personas cuidadoras.
“El acompañamiento a las familias es mucho más que enseñar procedimientos. Hay que entregar
conocimientos, apoyo emocional, seguridad y herramientas prácticas para que puedan cuidar sin
sentirse solos ni sobrepasados por la enfermedad”, explicó Sandra Vera.
Nuevas oportunidades para la provincia de Marga Marga
La transición hacia el Hospital Provincial Marga Marga representa una oportunidad para proyectar
y fortalecer el trabajo de esta Unidad, especialmente frente al desafío de responder a las
necesidades de una población territorialmente más amplia y profundizar la articulación con los
distintos establecimientos de la red asistencial.
Entre los avances que ofrecerá el nuevo recinto destacan mejores condiciones de infraestructura,
espacios de atención más cómodos y adecuados para los pacientes, dependencias que permitirán
desarrollar talleres educativos para usuarios y cuidadores, además de una farmacia de mayor
capacidad que favorecerá el proceso de retiro de medicamentos.
La jefa de la Unidad valoró especialmente las posibilidades de trabajo conjunto que se abren en el
nuevo hospital, considerando la relación ya existente con los equipos de los hospitales de
Peñablanca y Limache y la oportunidad de fortalecer progresivamente la dotación profesional, de
acuerdo con la incorporación de nuevos cargos.
Aliviar el sufrimiento también es entregar esperanza
La conmemoración internacional de este año busca reforzar un mensaje esencial: el alivio del
dolor es un componente fundamental de una atención sanitaria digna y no debe entenderse como
un privilegio ni como una medida reservada exclusivamente para los últimos días de vida.
Desde la experiencia del Hospital de Quilpué, los cuidados paliativos también pueden acompañar a
personas durante distintas etapas de una enfermedad, contribuyendo al bienestar, la autonomía y
la calidad de vida, junto con brindar orientación y apoyo a su entorno familiar.
“Cuidar es mucho más que tratar una enfermedad. Aliviar el dolor, acompañar los miedos de los
pacientes y las familias, escuchar sus preocupaciones y brindar esperanza en los momentos más
difíciles es nuestra misión como equipo de cuidados paliativos. Siempre hay mucho que hacer,
incluso hasta el final de la vida”, concluyó Sandra Vera.









