Coquimbo: Pacientes del Hospital de Ovalle reciben donación de mantas tejidas

La agrupación Abrigar La Esperanza busca acompañar y regalar un gesto de afecto a quienes se encuentran en proceso de recuperación en el centro de salud ovallino.

Ovalle, 21 de Agosto de 2026.- En un acto que entrelaza la empatía y la solidaridad, la agrupación Abrigar La Esperanza realizó diversas entregas de mantas tejidas a mano por mujeres de la provincia de Limarí y Santiago, quienes de manera desinteresada se han reunido en torno a la lana y palillos para confeccionar todo tipo de tejidos, desde ajuares para recién nacidos hasta frazadas.

Fabiola Parra, enfermera y voluntaria del proyecto, explicó que “esta iniciativa nace en Santiago, cuyo propósito es tejer para abrigar con cariño a personas en situación de vulnerabilidad. Al principio recibimos la ayuda enviada desde la central en Santiago, con el tiempo la propia comunidad ovallina nos abasteció para armar las mantas y ajuares”.

Hasta la fecha, se ha logrado llevar abrigo a distintas áreas del hospital, beneficiando a pacientes de las unidades de Gestión de Casos Oncológicos, Hospitalización de Cuidados Intensivos en Psiquiatría, Medicina Quirúrgica 3 (MQ3) y Maternidad. Al respecto, Parra comentó que “la respuesta de la comunidad ha sido excelente. Colegios, juntas de vecinos y personas particulares se han sumado con donaciones. Nos impresiona también la gratitud de los pacientes al recibir los tejidos. En la unidad de psiquiatría, por ejemplo, los jóvenes recibieron las mantas con un profundo sentido de pertenencia, sintiendo que se les entregaba un gesto de afecto más allá de su tratamiento médico”.

Para María Belén Concha, jefa del Subdepartamento de Matronería del hospital, el impacto de este gesto es profundo y señaló que “esta donación representa el sentir de las pacientes y demuestra el compromiso de la comunidad. Destaca el valor de que personas anónimas entreguen su tiempo y cariño de manera incondicional, brindando un apoyo significativo a quienes atraviesan procesos de salud complejos o la experiencia de la maternidad”.

Lanaterapia, el efecto en las pacientes
Actualmente, en el servicio MQ3, las propias pacientes se han sumado activamente a las sesiones de lanaterapia de manera espontánea, generando un espacio donde quienes saben tejer enseñan a las que recién comienzan.

Sobre esto, Giovanna Orellana, paciente del hospital, dijo que «esto me distrae de las cosas negativas y me mantiene la mente ocupada, me levanto en la mañana y me lo paso tejiendo hasta que me acuesto. Es una muy buena terapia, sobre todo para las personas que sufrimos de depresión, porque nos saca de ese estado».

Por su parte, Fabiola Villaroel, también paciente del recinto, mencionó que «no me dedico a tejer ni soy experta, pero cuando me contaron de este proyecto me encantó, me ha sacado días enteros de tristeza. Ha sido un acompañamiento muy bonito y parte de la terapia, porque me mantiene concentrada y ocupada».

Para sostener esta noble labor, la agrupación dispuso de puntos de recolección de lana en la Unidad de Oncología del hospital y en la tienda Casa Dominga, ubicada en el centro de Ovalle.

Ana Gaby Acevedo, enfermera del centro de salud ovallino y una de las impulsoras de esta acción, destacó que «este proyecto no es una campaña pasajera, sino una iniciativa permanente. Invitamos a las tiendas de lana, a quienes tengan sobrantes y a las voluntarias que deseen tejer a sumarse”.

Actualmente, la agrupación se encuentra reuniendo el material necesario para confeccionar las futuras mantas. Para ello, las voluntarias están recibiendo cuadrados tejidos a mano de 20×20 centímetros. Quienes deseen sumarse a la causa pueden tejer en el punto que prefieran, siendo el único requisito utilizar lanas de medio grosor en adelante para asegurar que el resultado final cumpla con su función de abrigar adecuadamente.

“Invitamos a todas las personas que tengan un ratito libre a que nos donen sus cuadritos. No importa si el punto es muy sencillo o más elaborado, lo que verdaderamente trasciende es el tiempo, es respeto y el amor que le dedican a ese trocito de lana que terminará cobijando a un paciente», concluyó la enfermera Ana Gaby.

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