En el documento se constata que la DGA ha encontrado parámetros sobre la norma, mientras que el Servicio Agrícola Ganadero informa que “se verificaron incumplimientos en el manejo de aguas y residuos industriales líquidos (RILES)”.
Coyhaique, 22 de Junio de 2026.- Antecedentes que dan mayores luces sobre el desempeño ambiental de Compañía Minera El Toqui han quedado al descubierto tras la entrega, por parte de la Delegación Presidencial Regional de Aysén, de un informe consolidado sobre las acciones que el Estado ha ejecutado con relación al tranque de relaves Confluencia del yacimiento ubicado en Alto Mañihuales.
Tuvieron que pasar varios meses para que la ciudadanía pudiera contar con la información, solicitada por la Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén (CODESA), a partir de un compromiso del Ejecutivo desde mediados de año 2025, durante el gobierno anterior, en el marco de Mesa Técnico-Científica que se creó para abordar la situación de Alto Mañihuales.
En la documentación entregada por la delegada Luz Vicuña Figueroa al presidente de CODESA, Erwin Sandoval Gallardo, se da una versión que amplía lo señalado recientemente por José Quiroja, gerente de Minera Pacífico del Sur, controladora de El Toqui. En abril de este año el ejecutivo señaló que “la realidad era como la comunicamos, los estudios realizados por la seremi de Salud muestran que todos los índices están bajo norma”, haciendo referencia a los resultados de muestras de agua en domicilios de habitantes de Alto Mañihuales en los meses de junio y julio de 2025.
Lo cierto es que un análisis integral de los índices, no sólo de aquellos provenientes de la seremi de Salud, muestra importantes incumplimientos normativos.
En el informe consolidado se señala que, a diferencia de lo que ha difundido Minera Pacífico del Sur, la Dirección General de Aguas (DGA) destaca muestras que se encuentran fuera de los rangos permitidos. En sus hallazgos principales de campaña de muestreo desarrollada en agosto del año 2025 y revisión histórica de antecedentes del periodo 2022-2024, indica que en materia de aguas subterráneas, teniendo como referencia el tranque de relaves, los “Pozos P1A (aguas abajo) y P3A (aguas arriba) presentan valores sobre la norma de referencia (NCh 409/1 y NCh 1333), más acentuadas en P1A”. Y en el caso de las superficiales, “la mayoría de los puntos cumple la norma, excepto las estaciones A2, A3 y A5 por hierro”.
Por parte del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) se informa que, a partir de denuncias pecuarias del año 2024, verificó “incumplimientos en el manejo de aguas y residuos industriales líquidos (RILES)” por parte de Minera Pacífico del Sur, además de advertir presencia de “metales pesados”. Sin embargo, se afirma al respecto que éstos “niveles no letales”, sin entregar el informe mayor evidencia al respecto.
La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), a su turno, comunica los resultados de fiscalizaciones desarrolladas entre los años 2023 y 2025 a la minera en materia de Programas de Monitoreo Ambiental y cumplimiento al D.S. 90/2000 que establece norma de emisión para la regulación de descargas de residuos líquidos a aguas marinas y continentales superficiales. Según revela el organismo “se han identificado incumplimientos consistentes, muchos derivados a procesos sancionatorios, incluida formulación de cargos durante 2025”.
SERNAGEOMIN señala que en el caso del tranque “el cierre parcial es necesario y prioritario para mitigar riesgos de inestabilidad física; generación de drenaje ácido; y ventanas de vulnerabilidad operacional”. Concluyendo que Confluencia es una “instalación crítica».
Ante esto, el documento propone una hoja de ruta que incluye acciones de corto plazo (un año), como monitoreo integrado de cuenca a cargo del SAG y la DGA; aprobación del Plan de Cierre Parcial del tranque con SERNAGEOMIN como responsable; continuidad de los procesos sancionatorios a cargo de la SMA; y ejecución de un Plan de Monitoreo Sanitario por parte de la seremi de Salud.
Para el mediano plazo el documento plantea la necesidad de realizar un estudio hidrogeológico profundo de la cuenca a cargo de la DGA; y una evaluación ecosistémica ampliada por parte del SAG.
Erwin Sandoval señaló que “a la luz de este documento, que debió conocerse hace bastante tiempo, resulta evidente e incuestionable que en la zona de Alto Mañihuales no se ha superado la grave situación de contaminación ambiental causada por la operación de El Toqui, constatada y sancionada por la Superintendencia del Medio Ambiente”. En su visión, “a medida que se continúan conociendo antecedentes, queda en evidencia que el relato de Minera Pacífico del Sur no se sostiene en evidencia, resultando del todo grave que se le permita entregar información parcial a la comunidad local afectada, por medio de reuniones en sede de la Junta de Vecinos, mientras el Estado mantiene esta información guardada en sus archivos”.
Esto, dado que “si no es por una solicitud de información por Ley de Transparencia, este diagnóstico y propuestas de vías de acción continuaría sin ser conocido”.
El dirigente agregó que “el documento igualmente demuestra que las exigencias realizadas por la comunidad afectada y por nuestras organizaciones en la Mesa Público-Privada que convocamos para abordar esta situación, se encaminan en la dirección correcta”. Y esto es que “mientras Minera Pacífico del Sur no evalúe ambientalmente el tranque de relaves Confluencia como le ordenó la Superintendencia del Medio Ambiente en 2020, no audite y actualice su Plan de Cierre de Faena Minera como le viene exigiendo SERNAGEOMIN desde 2022 y no constituya las garantías financieras a las que está obligada por Ley, el Estado debe mantener un monitoreo constante sobre las aguas, suelo, forraje, ganado del área de influencia del yacimiento El Toqui. Esto junto al correspondiente monitoreo sobre la salud de la población”
“Se debe retomar el trabajo de la Mesa Público-Privada en Alto Mañihuales y pasar de esfuerzos de muestreo contingentes y puntuales a un sistema de monitoreo constante y continuo, hasta que la empresa cumpla con la legalidad” concluyó.










