Valparaíso, 15 de Enero de 2024.- La realidad es imbatible y las cifras hablan por sí solas. Mucho se ha cuestionado a aquellos que creemos que si no atajamos ahora las situaciones que se están registrando en materia de seguridad, delincuencia y crimen organizado, vamos a terminar como Ecuador o peor.
Pero lo decimos responsablemente -no como dice el presidente Boric, que lo atribuye a un supuesto aprovechamiento político o porque los medios de comunicación están inflando estos temas. Al contrario, en esta jornada se produjo la audiencia de preparación del juicio oral de miembros de la banda de Los Gallegos, una célula del tren de Aragua que opera en Arica con crimen organizado, es decir, con delitos de alta connotación social. Ellos están siendo investigados y eventualmente serán condenados por delitos tales como homicidio, secuestros, violaciones y otros. Y por eso quiero poner cifras sobre la mesa: en Ecuador hace 5 años, 5,8 de 100 mil personas eran asesinadas; en Chile, hoy las cifras arrojan que 6,7 personas lo son por cada 100 mil habitantes. Si no frenamos esta situación, vamos a llegar a lo que hoy ocurre en Ecuador, donde 44 personas son asesinadas por cada 100 mil habitantes.
Las cifras son una realidad y son imbatibles y podemos perfectamente llegar a lo que está ocurriendo en Ecuador, donde también han influido otras cuestiones que están presentes en nuestro país, como la corrupción en las cárceles, el crimen organizado, la guerra entre las bandas, la falta de recursos, la ideologización y la inoperancia del Gobierno para resolver estos problemas.
¿Cómo se pasa del discurso y la palabrería a la acción? Con algo concreto, como un Sistema de inteligencia, proyecto que está en la Cámara de Diputados y diputadas en la comisión de Defensa y que hace 5 años no tiene urgencias y respecto del cual el gobierno ingresó indicaciones que van en contra de lo que se busca (por ejemplo, una autorización judicial para quienes hagan de agentes secretos o encubiertos). No hay ningún país en el mundo que haya derrotado el crimen organizado sin una inteligencia actualizada, moderna y con recursos. Otro proyecto que está durmiendo, es el que busca operativizar la presencia de las Fuerzas Armadas en barrios críticos, en lo que hoy es una solicitud transversal que ha encontrado un silencio por parte del Gobierno. Por lo tanto, dejemos de lado la ideología, la inoperancia, el romanticismo, porque lo peor que puede hacer el gobierno es relativizar y bajarle el perfil a esta situación.









