País: Corte de Santiago confirma fallo que condenó a suboficial de Carabineros por vejación injusta

En fallo unánime, la Undécima Sala del tribunal de alzada rechazó el recurso de nulidad deducido en contra de la sentencia que condenó al cabo segundo de Carabineros Richard Alexis Castro Araya a 700 días de presidio, con el beneficio de la remisión condicional de la pena por igual lapso, en calidad de autor del delito consumado de vejación injusta de adolescente de 15 años. Ilícito cometido en agosto de 2018, en la comuna de Lampa.

Santiago, 15 de Mayo de 2023.- La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de nulidad deducido por la defensa en contra de la sentencia que condenó a su representado, el cabo segundo de Carabineros Richard Alexis Castro Araya, a 700 días de presidio, con el beneficio de la remisión condicional de la pena por igual lapso, en calidad de autor del delito consumado de vejación injusta de adolescente de 15 años. Ilícito cometido en agosto de 2018, en la comuna de Lampa.

En fallo unánime, la Undécima Sala del tribunal de alzada –integrada por el ministro Miguel Vázquez, la ministra Erika Villegas y el abogado (i) Michael Camus– descartó error en la valoración de la prueba y vulneración al principio de la razón suficiente en la sentencia impugnada, dictada por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Colina.

“Que de la lectura del recurso no se advierten los reproches efectuados por la defensa en la decisión de los sentenciadores, en orden a la falta de razón suficiente y con ello superar la presunción de inocencia que ampara al imputado, sino por el contrario, se constata que el fallo realiza un completo análisis de la prueba rendida en el juicio referida tanto a la existencia del hecho punible por el cual fue sancionado el acusado, así como a la participación de Castro Araya en el mismo, la que estimaron suficiente para superar el baremo de condena de más allá de toda duda razonable contenido en el artículo 340 del Código Procesal Penal”, plantea el fallo.

La resolución agrega que: “En efecto, la totalidad de los medios de convicción presentados en juicio fueron debidamente ponderados por los jueces para dar por acreditados, en el motivo décimo segundo los siguientes hechos: ‘El día 14 de agosto de 2018, en horas de la tarde, en la calle Arturo Prat con intersección Pedro Aguirre Cerda, comuna de Lampa, RICHARD ALEXIS CASTRO ARAYA, quien ejercía funciones como cabo segundo de Carabineros de Chile de servicio Eco en el sector territorial de la 59º Comisaría de Lampa, sin causa legítima golpeó con sus puños en diversas partes del rostro al adolescente (…), de 15 años de edad en la época de ocurrencia de los hechos, golpeándolo además con su rodilla en el estómago, ocasionándole lesiones de carácter clínicamente leves, consistentes en ‘hematoma en región del ojo derecho, edema de tabique nasal, laceración en región del pómulo izquierdo y trauma ocular’ según da cuenta el dato de atención de urgencias’”.

“Para dar por probada dicha proposición fáctica los jueces del grado ponderaron debidamente los antecedentes de cargo y de descargo, conforme a lo dispuesto en el artículo 297 del Código Procesal Penal, decantándose por la prueba de cargo. Para lo cual basta leer los motivos sexto y undécimo, en que los sentenciadores reproducen la prueba rendida y luego realizan un completo análisis de la misma, la que en definitiva le permitió formarse convicción de la ocurrencia del hecho punible por el cual fue sentenciado el imputado, así como de su participación, sin que exista alguna contradicción, laguna o debilidad en la construcción del razonamiento que permitiera alcanzar una decisión diversa a la que acertadamente arribaron los sentenciadores. Así, se ha dado por superado el estándar previsto en el artículo 340 del Código Procesal Penal para las sentencias condenatorias y se ha cumplido con el deber de corroboración”, afirma el fallo.

Para el tribunal de alzada, en la especie: “(…) conforme a lo antes dicho, no se advierte alguna contradicción o deficiencia en la construcción de la sentencia, sino que, por el contrario, los sentenciadores, analizando la totalidad de la prueba rendida en el juicio oral, entregaron los motivos del por qué le otorgaron valor probatorio a la prueba de cargo para establecer que la víctima era adolescente a la fecha de los hechos, decisión que se encuentra debidamente fundada, sin que exista duda razonable al respecto”.

“En efecto –prosigue–, el relato del adolescente en orden a que tenía 15 años a la fecha de los hechos –14 de agosto de 2018– fue corroborado no solo con el testimonio de su padre quien ratificó su edad, indicando que a lo más se veía como un adolescente de 17 años, sino que, con el relato de funcionarios policiales, tanto del que recibió la denuncia respectiva y de los que realizaron la diligencia de reconocimiento, dando cuenta que se realizó con el adolescente y en presencia del adulto responsable”.

“Que de este modo, la prueba que fue rendida en juicio permitió a los jueces arribar a la conclusión que al enjuiciado le cupo participación culpable y penada por la ley en los hechos por los cuales fue acusado, los cuales configuran el tipo penal por el que se dedujo acusación fiscal, no advirtiendo la omisión de hechos relevantes que vulneren el principio de la razón suficiente ni vayan contra la valoración de la prueba rendida”, añade.

Asimismo, el fallo consigna que: “El sistema probatorio en materia penal se rige por el artículo 295 del Código Procesal Penal, norma que establece la libertad de prueba, disponiendo que todos los hechos y circunstancias pertinentes para la adecuada solución del caso sometido a enjuiciamiento podrán ser probados por cualquier medio producido e incorporado en conformidad a la ley. Así las cosas, la minoría de edad de la víctima se acreditó debidamente por los jueces del grado con la prueba de cargo, consistente en los relatos del afectado y de testigos, sin que sea exigible para tales fines un documento determinado”.

“Así, la supuesta contradicción o ausencia de valoración de la prueba que reprocha el recurrente se funda más bien en una crítica a la sentencia, por cuanto no impugna alguna premisa objetiva de razonamiento, sino que, se basa en cuestionar más bien ciertas partes de los relatos de los testigos, que a su juicio serían contradictorios. Sin embargo, se advierte que sus reproches se basan en una apreciación distinta de la valoración de la prueba que debía tener según sus intereses, sin poder determinar cómo dicha valoración influye en la ponderación de dichos medios de convicción o en la decisión de los jueces o de qué forma se podría haber arribado a una decisión diversa”, releva el fallo.

“Por ende, no existe contradicción al principio lógico de razón suficiente ni falta de corroboración, desde que, los jueces dieron por probado el hecho punible, conforme a un cúmulo de antecedentes que le fueron presentados conforme al principio de inmediación, los que en definitiva le permitieron formarse convicción respecto de la existencia del delito previsto y sancionado en el artículo 255 inciso 2° del Código Penal –tal como fue acusado– y la participación culpable y penada por la ley del imputado en el mismo”, concluye.

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