Entre marzo y mayo, el mercado laboral sumó 72 mil puestos respecto a un año atrás
Mientras se perdieron 41 mil empleos formales, los trabajos informales se expandieron en 114 mil.
Santiago, 26 de Julio de 2026.– La edición de junio del Barómetro Laboral y Previsional, elaborado
por el Centro de Investigación de Empresa y Sociedad (CIES) de la Universidad del Desarrollo y
la Asociación de AFP, evidencia que el mercado laboral mantiene un crecimiento moderado,
aunque con un deterioro en la calidad del empleo. La persistencia de la caída del trabajo formal
y el avance de la informalidad contrastan con la mejora observada en los indicadores
previsionales, que impulsaron el alza del Barómetro hasta los 40,3 puntos, su mejor resultado
desde marzo de 2024.
Durante el trimestre móvil marzo-mayo de 2026, el número de ocupados aumentó 0,8% en
doce meses, equivalente a poco más de 72 mil empleos. Sin embargo, este crecimiento fue
explicado íntegramente por el empleo informal, que aumentó en cerca de 114 mil puestos
(+4,7%), mientras que el formal cayó en más de 41 mil personas (-0,6%), acumulando tres
trimestres móviles consecutivos bajas anuales. Además, la brecha respecto de la tasa de
ocupación prepandemia volvió a ampliarse, con más de 254 mil empleos por recuperar.
Roberto Fuentes, gerente de Estudios de la Asociación de AFP, señaló que «la persistencia de la
caída del empleo formal no sólo refleja un deterioro en la calidad del mercado laboral, también
menores oportunidades para que las personas coticen de manera continua, lo que puede
traducirse en mayores lagunas previsionales y un menor ahorro para financiar sus pensiones».
Aunque hay distintos comportamientos distintos según la edad, la pérdida de formalidad se
repite en ambos extremos. Entre las personas de 18 a 34 años, el empleo cayó 3,1% anual y casi 9
de cada 10 puestos perdidos eran formales. En tanto, entre quienes tienen 50 y 65 años, el
trabajo aumentó cerca de 3%, equivalente a poco más de 73 mil nuevos puestos, de los cuales
casi 50 mil corresponden a ocupaciones informales, evidenciando que gran parte de ese
crecimiento se sustenta en empleo de menor calidad.
Como dato del mes, el Barómetro profundizó en la evolución de la informalidad. Los resultados
muestran que este fenómeno comienza a extenderse hacia el empleo asalariado privado, cuya
participación dentro del total de trabajadores informales aumentó desde 33,6% a comienzos de
2022 hasta 36,5% en el trimestre marzo-mayo de 2026. Asimismo, la tasa de informalidad de
los asalariados privados subió de 15,0% a 16,2% en el último año. En paralelo, la informalidad
continúa siendo más alta entre las mujeres (28,7%) que entre los hombres (25,5%).
Por su parte, Daniela Leitch, investigadora del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad
(CIES) de la Universidad del Desarrollo, sostuvo que «el aumento de la informalidad entre los
asalariados privados es una señal relevante, porque muestra que este fenómeno ya no se
concentra sólo en el trabajo independiente. Su expansión hacia empleos dependientes plantea nuevos desafíos para la calidad del empleo y refuerza la necesidad de impulsar políticas que
favorezcan una mayor formalización del mercado laboral».
En materia previsional, los indicadores continuaron mostrando una evolución favorable. La
formalidad llegó a 39,4% en mujeres y 52,8% en hombres durante abril, ambas cifras superiores
a las registradas un año atrás. Asimismo, la densidad de cotizaciones de las nuevas jubiladas
alcanzó 50%, su mejor nivel desde agosto de 2025, aunque aún se ubica tres puntos
porcentuales por debajo de la observada hace un año. En los hombres, la densidad se mantuvo
estable en 66%.









