Tras su reapertura en 2023, luego de permanecer cerrado durante casi catorce años, la ópera retorna al Teatro Municipal de Viña del Mar con La Traviata, de Giuseppe Verdi, en una coproducción con Lírica Disidente, colectivo que abre nuevos circuitos y públicos para la ópera.
En la propuesta artística conviven la tradición y la contemporaneidad: desde lo musical, Miguel Ángel Castro vuelve a las fuentes originales de este clásico de la lírica; desde lo escénico, Ignacio Ramírez propone una lectura actual de Violetta, como una mujer que busca la libertad en un mundo de apariencias.
La producción contará con un elenco internacional encabezado por la soprano chilena Annya Pinto, quien regresa desde Europa para debutar como Violetta, junto a los brasileños Maurício Etchebehere y Leandro Abreu. El resto del elenco y la orquesta se conformaron mediante convocatorias abiertas, a las que se suma el Coro Sortilegio.
La Traviata tendrá funciones el 17 y 18 de octubre, a las 19:00 horas, con entrada liberada, previa inscripción en teatrovina.cl el 8 y 9 de octubre, hasta agotar stock.
Viña del Mar, 02 de Octubre de 2026.- Una mujer presa de las apariencias que rigen su entorno, en medio de una enfermedad que la carcome, encuentra en el amor un espacio de verdad y libertad. Desde esa óptica –firmada por Lírica Disidente–, que busca conectar uno de los grandes clásicos de la lírica con el presente, llega La Traviata, de Giuseppe Verdi, al Teatro Municipal de Viña del Mar. Esta coproducción entre el colectivo independiente y el teatro, que tendrá funciones el 17 y 18 de octubre, marca también el regreso de la ópera al coliseo viñamarino, a tres años de su reapertura.
“El regreso de la ópera al Teatro Municipal de Viña del Mar es un hito muy significativo, porque nos permite recuperar una tradición artística de este escenario y, al mismo tiempo, proyectarla hacia nuevos públicos. Durante 2026 hemos querido fortalecer una programación construida también desde la coproducción y la colaboración con distintos actores del mundo de las artes escénicas, y esta Traviata, junto con otras producciones como Jesucristo Superestrella, es parte de ese camino. Volver a tener ópera en este teatro, después de tantos años, habla también de cómo estamos recuperando plenamente su vocación cultural y artística”, expresa Vanessa Grondona, directora del Teatro Municipal de Viña del Mar.
Este nuevo hito artístico se realiza en el marco de la colaboración entre el Teatro Municipal de Viña del Mar y Lírica Disidente, organización chilena que desde 2018 ha contribuido a dinamizar el medio lírico nacional a través de producciones que han abierto circuitos alternativos para la ópera. Con propuestas contemporáneas, accesibles y pensadas desde una escala propia, el colectivo ha buscado ampliar las formas de producir y experimentar la ópera. Sus producciones e iniciativas han favorecido el desarrollo de artistas, el acercamiento de nuevas audiencias al género, consolidándose como un agente estratégico para instituciones que buscan impulsar proyectos operísticos en el país.
“Estamos viviendo un momento muy estimulante para la ópera en Chile: hay más organizaciones produciendo, más instituciones a lo largo de Chile apostando por ella y también nuevos públicos acercándose al género. Que la ópera vuelva al Teatro Municipal de Viña del Mar mediante una coproducción como esta es una expresión concreta de ese movimiento. Para Lírica Disidente, además, significa llegar a un escenario histórico con una propuesta de gran escala, sin perder nuestra forma de trabajar: colaborativa, contemporánea y conectada con el ecosistema lírico actual”, comenta Nicolás Vásquez, director general de Lírica Disidente.
Violetta, una mujer del presente
Con música de Giuseppe Verdi y libreto de Francesco Maria Piave, basada en la novela La dama de las camelias de Alexandre Dumas (hijo), La Traviata fue estrenada en 1853. A pesar del revuelo que provocó su realismo y a las risas que despertó el vestuario anacrónico en aquella primera función, desde entonces, la historia de la cortesana, que vive un amor imposible con un joven de familia burguesa, ha trascendido hasta la actualidad gracias a la teatralidad de la música del compositor italiano.
La propuesta que presentarán Lírica Disidente y el Teatro Municipal de Viña del Mar el 17 y 18 de octubre apuesta por tender puentes entre aquella historia y la actualidad. Violetta Valéry es, en esta versión, un ícono social, objeto de admiración y fantasía colectiva, que tras esa fachada esconde una enfermedad terminal que no merma su deseo de libertad y verdad. El amor de Alfredo Germont le permite imaginar una vida auténtica, pero ese anhelo choca con el avance de la enfermedad y con las convenciones de una sociedad que sólo la quiere hermosa y deseable.
Firmada por Ignacio Ramírez, director creativo y artístico de Lírica Disidente, la puesta en escena cuenta con escenografía y vestuario de Valentinao Maldonado junto a GAPITE Sastrería Teatral. Con una paleta de colores en blanco y negro, el montaje se articula a partir de espejos que representan las apariencias, la constante necesidad de Violetta de armarse para sobrevivir y la fragilidad que late bajo la superficie brillante.
En busca del sentido de Verdi
La propuesta musical de esta Traviata parte de una idea que Verdi expresó en una carta dirigida a Giulio Ricordi en 1871: la interpretación de sus obras debía buscar el sentido en la propia partitura, evitando alterar su concepción dramática. Desde esa premisa, la versión dirigida por Miguel Ángel Castro busca recuperar y profundizar las cualidades expresivas y teatrales de la ópera. En esa búsqueda cobra especial relevancia el vals, danza emblemática del siglo XIX y elemento estructural de la obra, que permite reconectar con el tiempo en que Verdi la concibió.
La Traviata contará con un elenco de trayectoria internacional, encabezado por la soprano chilena Annya Pinto, quien regresa a Chile para debutar el rol de Violetta Valéry. Formada en Chile y España, Pinto ha desarrollado buena parte de su carrera en Europa, con presentaciones en el Palau de les Arts de Valencia y el Rossini Opera Festival de Pesaro, entre otros escenarios, además de recientes participaciones en producciones del Teatro Municipal de Santiago. El elenco suma también a dos voces brasileñas, gracias a la colaboración entre Lírica Disidente y Cia. Ópera São Paulo: el tenor Maurício Etchebehere, quien interpretará a Alfredo Germont, y el barítono Leandro Abreu, quien asumirá el rol de Giorgio Germont.
Para completar el elenco de solistas y conformar la orquesta de 36 instrumentistas, se realizó una convocatoria abierta, que sumó más de 120 postulaciones de 13 países como Argentina, Brasil, Estados Unidos, Italia, México, entre otros. A ellos se suma el Coro Sortilegio, agrupación vocal mixta de Valparaíso, que interpreta repertorios de distintos estilos musicales.
Esta producción es financiada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y cuenta con la colaboración de la Fundación de Orquestas Infantiles y Juveniles de Chile, AIEP, Duoc UC –ambos sede Viña del Mar– y Gelatería Artesanal Miró.










