La actriz estadounidense habría sufrido una sobredosis antes de morir, aunque la causa oficial de su fallecimiento todavía se encuentra bajo investigación. Académico de Medicina de la Universidad Andrés Bello explica qué ocurre en el organismo, cómo reconocer una emergencia y qué nunca se debe hacer mientras llega la asistencia médica.
Santiago, 18 de Agosto de 2026.- La muerte de la actriz estadounidense Hayden Panettiere, conocida por sus papeles en Heroes y Nashville, volvió a poner el foco sobre los riesgos de las sobredosis. La intérprete, de 36 años, fue encontrada sin respuesta en una residencia de Carolina del Sur. Si bien los registros del despacho de emergencias hicieron referencia a una posible sobredosis, la causa exacta de su fallecimiento continúa bajo investigación.
Pero ¿qué ocurre realmente en el cuerpo durante una sobredosis y cómo podemos reconocer que una persona está en peligro?
El Dr. Raúl Verdugo, académico de Medicina de la Universidad Andrés Bello, explica que una sobredosis ocurre cuando una sustancia, o la combinación de varias, alcanza niveles tóxicos capaces de alterar funciones vitales como la respiración, el funcionamiento cardiovascular o el estado de conciencia.
«Dependiendo de la sustancia, estas funciones empiezan a verse afectadas y pueden desencadenar una serie de efectos que, en los casos más graves, terminan provocando un paro cardiorrespiratorio», señala.
Algunas sustancias, como opioides, alcohol y ciertos medicamentos depresores del sistema nervioso central, pueden disminuir el nivel de conciencia y afectar la zona del cerebro encargada de mantener la respiración automática. Al respirar cada vez menos, disminuye el oxígeno disponible en la sangre y, si la situación progresa, el corazón puede finalmente detenerse.
Las sustancias estimulantes pueden provocar consecuencias igualmente graves, pero mediante mecanismos diferentes. Drogas como la cocaína o las metanfetaminas pueden generar taquicardia, hipertensión, arritmias e incluso un infarto, aumentando también el riesgo de un paro cardiorrespiratorio.
Las señales de alerta que nunca hay que ignorar
Las manifestaciones dependen de la sustancia involucrada. En una intoxicación por sustancias depresoras, una de las principales señales es que la persona pierda la conciencia o no responda cuando se le habla o estimula.
Una respiración insuficiente y la aparición de una coloración azulada o morada en labios o dedos, conocida como cianosis, también pueden indicar una falta peligrosa de oxígeno.
En el caso de sustancias estimulantes pueden aparecer agitación intensa, ansiedad, dolor en el pecho, alucinaciones o convulsiones. El escenario puede ser todavía más impredecible cuando existe consumo de varias sustancias simultáneamente, debido a la combinación de sus efectos.
El Dr. Verdugo enfatiza además que una sobredosis no ocurre exclusivamente con drogas ilícitas. El alcohol y medicamentos como benzodiacepinas, psicotrópicos y algunos antidepresivos también pueden alcanzar niveles tóxicos.
«Esto puede ocurrir incluso por error, por una confusión entre medicamentos o por diferencias en los miligramos de una misma presentación», explica.
Qué hacer ante una posible sobredosis
La principal recomendación es solicitar asistencia médica inmediatamente y no esperar a que los síntomas desaparezcan por sí solos.
«Siempre hay que actuar rápido. Es preferible pedir ayuda y que finalmente no haya sido algo grave, a pensar que se le va a pasar y que después la persona pueda morir», advierte el académico.
También existe una práctica que debe evitarse: nunca se debe inducir el vómito. En una persona inconsciente o con un nivel de conciencia disminuido, el contenido puede ingresar a las vías respiratorias y provocar complicaciones pulmonares graves.
Si la persona está inconsciente pero respira, el especialista recomienda ubicarla de lado, no dejarla sola y vigilar permanentemente su respiración mientras llega la asistencia médica.
«Frente a una sospecha de sobredosis, actuar oportunamente puede terminar salvándole la vida a una persona», concluye el Dr. Raúl Verdugo.










