El espacio incorpora equipamiento para evaluaciones auditivas y del equilibrio, junto con atención profesional y formación práctica para estudiantes. A la fecha de su inauguración, la cámara silente ya registraba más de 150 atenciones.
Temuco, martes 22 de Septiembre de 2026.- El Complejo Asistencial Padre Las Casas inauguró una Unidad de Fonoaudiología que incorpora capacidades de evaluación auditiva y vestibular hasta ahora no disponibles en el establecimiento. Implementada con equipamiento especializado y horas de atención profesional aportados por la Universidad Autónoma de Chile, la iniciativa permitirá ampliar las prestaciones para los usuarios y ofrecer formación clínica supervisada a estudiantes de la carrera.
La unidad se enmarca en el convenio asistencial-docente entre la casa de estudios y el Servicio de Salud Araucanía Sur. Durante la ceremonia, el director del complejo, Heber Rickenberg, informó que la cámara audiométrica silente ya había permitido realizar más de 150 atenciones y situó este avance en un escenario de alta demanda, con alrededor de ocho mil personas a la espera de atención de salud.
“Esta alianza permite que los estudiantes cuenten con los recursos e instrumentos necesarios para formarse en el ámbito asistencial y, al mismo tiempo, entregar atención a la comunidad. La cámara silente ya registra más de 150 atenciones y contribuirá a responder a las necesidades de nuestros usuarios”, remarcó.
El rector de la Universidad Autónoma de Chile, Teodoro Ribera, destacó que la demanda asistencial da sentido a la decisión de instalar este equipamiento en el recinto. “La Universidad ha puesto el instrumental al servicio de esta comunidad. Cuando conocemos la cantidad de personas en lista de espera, confirmamos que instalar aquí la unidad fue una decisión correcta, que contribuirá a mejorar la atención de los pacientes y el cumplimiento de las metas del establecimiento”, expresó.
Atención desde el territorio
Antes de la inauguración, realizada el 11 de septiembre, el machi Roberto Neculqueo, de la comunidad Collahue, encabezó una rogativa y bendición del nuevo espacio destinado al servicio de la comunidad.
La pertinencia territorial también estuvo presente en la intervención del director subrogante del Servicio de Salud Araucanía Sur, Emilio Ríos, quien destacó la cooperación entre instituciones públicas y privadas para atender a una población con una importante presencia rural y mapuche.
“El valor de esta iniciativa está en su impacto en la salud de las personas. La colaboración docente-asistencial y público-privada debe centrarse en las necesidades de una población mayoritariamente rural y con una importante presencia mapuche. Eso nos convoca a seguir trabajando en conjunto”, sostuvo.
El aporte de la Universidad incluye un audiómetro, un impedanciómetro, un videonistagmógrafo, equipos de emisiones otoacústica, entre otros, además de la cámara audiométrica silente. Estos recursos, junto con las horas de atención de un profesional fonoaudiólogo, permitirán desarrollar evaluaciones de la audición y del sistema vestibular, relacionado con el equilibrio, en coordinación con los equipos del complejo.
Aprendizaje con pacientes
Para el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, Luis Castillo, la unidad articula la respuesta a las necesidades asistenciales con la preparación de futuros profesionales. “Esta integración entre un hospital y una universidad permite poner capacidades al servicio de la población. Para nuestras carreras, representa una oportunidad de cooperación estratégica en la formación de profesionales y una base para desarrollar nuevas iniciativas conjuntas”, indicó.
Las estudiantes en práctica curricular de Fonoaudiología Catalina Arcos y Mackarena Ambiado compartieron su experiencia de atención en el recinto, donde el aprendizaje técnico estuvo acompañado por el contacto con las circunstancias personales y familiares de los pacientes.
“Pudimos llevar a la práctica lo aprendido en la carrera. Fue especialmente gratificante observar los avances de algunos pacientes y reconocer cómo nuestro trabajo contribuía a su proceso”, comentó Arcos.
Ambiado, en tanto, destacó la importancia de comprender las dificultades que pueden interferir en la continuidad de una terapia. “Las personas valoran una atención humana y cercana, que considere lo que están viviendo. A veces no cuentan con los medios para seguir el tratamiento, y entender esa realidad también forma parte de nuestro aprendizaje. Ha sido una experiencia muy valiosa por el vínculo que construimos con los pacientes”, aseveró.










