En el marco de la discusión del proyecto impulsado por la derecha, que regula el cumplimiento alternativo de penas para condenados mayores de 75 años con enfermedades graves, los senadores PS manifestaron su rechazo a la iniciativa, advirtiendo que el debate no puede desligarse del contexto histórico, jurídico y de las obligaciones internacionales del Estado de Chile, especialmente tras el reciente fallo de la Corte Suprema en materia de delitos de lesa humanidad.
Valparaíso, 06 de Enero de 2026.- Desde la bancada socialista recalcaron que la iniciativa no puede analizarse de manera aislada ni bajo una mirada exclusivamente humanitaria. Al respecto, el senador Alfonso de Urresti sostuvo que “este proyecto no puede leerse fuera del contexto político e histórico de Chile. Nosotros tenemos graves violaciones a los derechos humanos acreditadas no solo por los tribunales superiores de justicia, sino también por fallos internacionales”, advirtiendo que no se puede “pasar de contrabando un proyecto que, bajo el pretexto de excarcelar a personas mayores de 75 años, termine beneficiando a violadores de derechos humanos responsables de los delitos más atroces”.
En ese sentido, De Urresti fue enfático en señalar que la bancada del PS votará en contra de la iniciativa, subrayando que “el Estado de Chile no puede borrar con el codo una legislación vinculada al derecho internacional y al derecho interno, como lo es el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, implementado recientemente por la Corte Suprema a propósito de la media prescripción”. Agregó además que la avanzada edad de algunos condenados “no es consecuencia del tiempo que han permanecido detenidos, sino de la tardanza de la justicia en llegar a condenas efectivas”.
Por su parte, el senador Fidel Espinoza calificó la iniciativa como “lamentable e inaceptable”, señalando que “es triste terminar una vida parlamentaria como el senador de RN, Francisco Chahuan, impulsando un proyecto como este, que podría dejar en libertad no solo a violadores de derechos humanos, sino también a personas condenadas por delitos sexuales, pedofilia y otros delitos graves”. A su juicio, se trata de una propuesta que “no puede aprobarse bajo punto de vista alguno”, recordando que los delitos de lesa humanidad “están universalmente condenados a penas efectivas, como corresponde en cualquier país que protege los derechos de las personas”.
En la misma línea, el senador Juan Luis Castro planteó que el debate requiere una mirada responsable y sin ambigüedades. “Es un proyecto que puede ser considerado para distintos tipos de delitos, pero cuando se trata de crímenes de lesa humanidad, atentatorios a los derechos humanos, la verdad es que ese nivel de prescripción, producto de la enfermedad, aparece contrario a naturaleza jurídica chilena”. Asimismo, afirmó enfático que “no tenemos una opinión favorable de aquello, no nos parece que haya sectores hoy día que promuevan ese grado de impunidad a partir de una consideración que hoy día es discutible, cuestionada y que no puede correr, como estaba la raza, para todo tipo de delitos, y menos para estos que son de derechos humanos”.
Finalmente, desde la bancada de senadores socialistas reiteraron que cualquier discusión legislativa en esta materia debe respetar los estándares internacionales vigentes, resguardar el principio de justicia y evitar cualquier retroceso en verdad, memoria y responsabilidad penal frente a los crímenes más graves cometidos en el país.









