Del diagnóstico a la Acción: Copec, Coca-Cola Andina y Sendero avanzan en la gestión sustentable del agua con el Certificado Azul

Seis instalaciones de estas compañías obtuvieron el Nivel 1 Avanzado del Acuerdo de Producción Limpia (APL) Certificado Azul, impulsado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo. La medición de su huella de agua les permitió identificar los principales impactos de sus operaciones y definir medidas para reducirlos, promoviendo un uso más eficiente del recurso.

Santiago, 06 de Noviembre de 2026.- El reconocimiento incluye cuatro instalaciones de Copec —Planta Bluemax, Planta de Lubricantes y dos estaciones de servicio en Pedro Fontova y Concón—, la planta de Renca de Coca-Cola Andina y el cementerio parque Sendero Quilpué. Estas instalaciones se encuentran en las regiones de Valparaíso y Metropolitana.

Para el subsecretario del Medio Ambiente, José Ignacio Vial, “el Certificado Azul es muy relevante por el contexto que enfrentamos como país: Chile está muy expuesto a los efectos del cambio climático y, si bien es cierto que este año las lluvias han sido abundantes y hemos pasado de una sequía extrema a eventos de pluviometría muy intensa, la tendencia histórica indica que el principal desafío hacia el futuro será la escasez hídrica. Todo lo que tenga que ver con que las empresas vayan incorporando la sostenibilidad y se hagan más resilientes no solamente es importante desde el punto de vista del cuidado del medio ambiente, sino también de la competitividad. En ese sentido, poder hacer un uso más eficiente del recurso es fundamental para que las empresas puedan seguir creciendo, pero también para avanzar hacia un desarrollo más armónico con la sociedad”.

Para alcanzar este nivel, las compañías aplicaron la metodología de Huella de Agua basada en la norma internacional ISO 14.046, que permite evaluar los impactos ambientales asociados al uso del recurso. La medición les permitió cuantificar su consumo, establecer una línea base e identificar puntos críticos, tanto en las operaciones internas como en la cadena de proveedores.

A partir de este diagnóstico, definieron medidas orientadas a reducir sus impactos y fortalecer sus capacidades en gestión hídrica corporativa y análisis de ciclo de vida, generando oportunidades concretas para optimizar el uso del agua y avanzar en sus estrategias de sostenibilidad.

“Hoy reconocemos a empresas de sectores muy distintos que tienen algo en común: decidieron medir su huella de agua, conocer sus impactos y asumir compromisos concretos para mejorar su gestión hídrica. El Certificado Azul demuestra que la sostenibilidad no se construye solo con declaraciones, sino con acciones y resultados verificables. Con esta nueva certificación, ya son 78 las instalaciones que han alcanzado alguno de los tres niveles del programa, un avance importante para incorporar la gestión del agua en las decisiones empresariales. Nuestro desafío es que cada vez más empresas den este paso, no solo para reducir su impacto ambiental, sino también para fortalecer su competitividad y capacidad de adaptación frente al cambio climático”, señaló Ximena Ruz, directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo.

Más empresas incorporan la medición de su huella de agua
El Certificado Azul registra 115 empresas, con 170 instalaciones adheridas, pertenecientes principalmente a sectores como agroindustria, minería, industria láctea, manufactura y servicios financieros. De este total, 54 empresas, que reúnen 74 instalaciones, han alcanzado el Nivel 1 de certificación, mientras que tres compañías, con cuatro instalaciones, ya lograron el Nivel 2.

Desde Copec, Camila Valenzuela, subgerente de Sostenibilidad, relevó la importancia de medir los impactos para avanzar en una gestión más eficiente del recurso: “En Copec entendemos que gestionar responsablemente el agua comienza por conocer y medir nuestros impactos. Este proceso nos ha permitido identificar oportunidades concretas para hacer un uso más eficiente del recurso y avanzar con medidas que fortalezcan nuestra gestión hídrica. Haber aplicado esta metodología en plantas y estaciones de servicio nos demuestra que es posible avanzar con estándares comunes en distintos tipos de instalaciones, y este reconocimiento nos impulsa a seguir fortaleciendo una gestión cada vez más eficiente y responsable del agua en nuestras operaciones”.

Por su parte, Alejandro Vargas, gerente de operaciones de Coca-Cola Andina, destacó el compromiso de la compañía con la eficiencia hídrica: “El cuidado del agua es una prioridad para Coca-Cola Andina y parte fundamental de nuestra forma de operar. Por eso, buscamos permanentemente generar eficiencias y fortalecer nuestra gestión de este recurso. La obtención del Certificado Azul en nuestra planta de Renca es una muestra concreta de ese compromiso y nos impulsa a seguir avanzando hacia una operación cada vez más eficiente y sostenible”.

En tanto, Carolina Guzmán, gerenta general de Grupo Sendero, destacó: “Seguimos avanzando en la gestión sostenible del agua y estamos muy orgullosos de que Quilpué se sume a Maipú y Villa Alemana entre nuestros parques cementerios certificados. Hemos sido pioneros en la industria funeraria con nuestra estrategia de sostenibilidad hídrica, que nos ha permitido seguir entregando una experiencia de calidad a las familias que nos visitan, manteniendo nuestro compromiso con el medioambiente”.

El APL también ha contribuido a fortalecer las capacidades de 300 personas, entre profesionales de empresas, consultoras y entidades verificadoras, mediante un curso de gestión hídrica corporativa desarrollado junto a Pacto Global y programas de fortalecimiento de capacidades de Corfo.

En la Región de O’Higgins, el programa ha ampliado su alcance al sector vitivinícola de Colchagua, a través de un proyecto financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional, que apoya la implementación del Nivel 1.

Capacidades y estándares comunes
Además de acompañar a las empresas en la medición de la huella de agua, el Certificado Azul ha contribuido al desarrollo de herramientas para su evaluación y verificación. Entre ellas destaca la norma chilena NCh 3852, que establece un programa para su verificación en Acuerdos de Producción Limpia y otros instrumentos de gestión hídrica.

Este estándar también ha permitido avanzar en materias de reportabilidad vinculadas a los derechos de aprovechamiento de aguas y al monitoreo de extracciones efectivas, en coordinación con la Dirección General de Aguas (DGA).

El Certificado Azul cuenta con el apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, la Superintendencia de Medio Ambiente, la Dirección General de Aguas (DGA), el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), ProChile, la Comisión Nacional de Riego (CNR), la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) y Chilealimentos.

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