Casillero del Diablo cumple 60 años desde su lanzamiento como marca y celebra un recorrido que combina historia, calidad e innovación, transformándose en una de las etiquetas de vino más reconocidas y distribuidas en el mundo. Un aniversario que no solo marca el paso del tiempo, sino que reafirma el rol de Casillero del Diablo como embajador del vino chileno.
Santiago, 02 de Noviembre de 2026.- La historia de Casillero del Diablo nace hace más de
140 años en Pirque, en el corazón del Valle del Maipo, donde surge la célebre leyenda que daría origen a su nombre: para proteger sus mejores vinos de ser robados, Don Melchor Concha y Toro difundió el rumor de que el Diablo habitaba su bodega. Décadas más tarde, en los años 60, esta historia se transformó en una marca de vino que trascendió y que hoy es parte del patrimonio cultural y vitivinícola de Chile.
A lo largo de seis décadas, Casillero del Diablo ha construido una sólida presencia internacional, llegando actualmente a más de 100 países y posicionándose como la marca de vino chileno más vendida en el mundo (Still Wine de IWSR). Su consistencia en calidad, su identidad reconocible y su capacidad de adaptación a distintos mercados han sido claves para consolidar un liderazgo sostenido en el tiempo.
“Casillero del Diablo es una marca que ha sabido mantenerse vigente, respetando su origen y su carácter, pero evolucionando constantemente para responder a consumidores cada vez más diversos y exigentes”, señala Marcelo Papa, Director Técnico de Concha y Toro y parte del equipo enológico desde 1998.
“La calidad ha sido siempre nuestro pilar más importante y aquello que ha permitido que Casillero del Diablo mantenga un estilo consistente y reconocible en el tiempo. Ese compromiso inquebrantable con la excelencia nos guía en cada cosecha, incorporando nuevas expresiones, valles y estilos, sin perder nunca la esencia que define a la marca”.
Desde su línea Reserva —una de las más reconocidas a nivel mundial— hasta creaciones como Reserva Especial, Reserva Privada y ediciones limitadas, la marca ha ido ampliando su portafolio con propuestas que reflejan la diversidad de los valles vitivinícolas de Chile. En los últimos años, Casillero del Diablo ha reforzado su vínculo con nuevas audiencias a través de propuestas más disruptivas y contemporáneas como Devil’s Carnaval y Belight, acercando el vino a nuevas generaciones de consumidoras y consumidores.
“Estos 60 años reflejan el trabajo constante por construir una marca con identidad y cercanía, capaz de conectar con personas de distintas culturas alrededor del mundo.
Hoy, ese vínculo se traduce en un hecho contundente: cada segundo se descorchan dos botellas de Casillero del Diablo en el mundo, una muestra de la vigencia y relevancia que la marca ha construido a lo largo del tiempo”, comenta Sebastián Aguirre, Gerente de Marketing Global de Casillero del Diablo.
Para Eduardo Guilisasti, Gerente General de Viña Concha y Toro, este aniversario representa
un hito mayor para la compañía y para el vino chileno.
“Casillero del Diablo ha sido la gran punta de lanza de Concha y Toro para llevar el nombre de Chile a los principales mercados del mundo. Su reconocida relación precio-calidad y una estrategia visionaria han permitido construir una marca confiable y admirada, que hoy representa el 10,6% de las exportaciones de vino chileno embotellado (Fuente: Intelvid Embotellado 2025) y sigue proyectándose con enorme potencial de crecimiento”.
A seis décadas de su lanzamiento, Casillero del Diablo continúa escribiendo su historia, proyectándose hacia el futuro con la misma convicción que la vio nacer en Pirque: crear vinos de calidad, con carácter y con una leyenda que sigue viva en cada botella.










