Por Juan Videla Alfaro
Académico de la Facultad Enfermería
Universidad Andrés Bello
Debido a los rápidos cambios climáticos y los estragos que se pueden causar en pocas horas, recordó la rapidez con que pueden cambiar las condiciones meteorológicas, ya que en poco tiempo se puede pasar de estar soleado a registrar una tormenta eléctrica, granizos y fuertes ráfagas de viento, generando calles anegadas, interrupciones del suministro eléctrico y personas atrapadas en sus desplazamientos.
Más que generar alarma, estas situaciones invitan a reforzar el autocuidado y la preparación. Frente a episodios meteorológicos intensos y de rápida evolución, es recomendable contar con dos kits básicos: uno para llevar en la mochila de uso diario y otro en el automóvil.
Es necesario contar con apósitos adhesivos, gasas y vendas. También conviene llevar alcohol gel y, si se utilizan, medicamentos de uso habitual para al menos 48 horas. Las personas con alergias deben considerar incluir los medicamentos indicados por su profesional de salud.
En el caso que existan complicaciones con el servicio eléctrico, recomienda una linterna pequeña, idealmente frontal, una batería externa cargada, debido a que los cortes de luz pueden afectar servicios y dificultar la comunicación.
La protección frente al frío y la lluvia es necesario una chaqueta impermeable liviana, un gorro y un par de calcetines secos guardados en una bolsa impermeable. Permanecer mojado y expuesto al viento puede favorecer la pérdida de calor corporal. También se debe considerar agua y alimentos, tales como una botella de agua de medio litro y un alimento no perecible, como una barra de cereal, frutos secos, chocolate.
En caso de pérdida de documentos, se recomienda contar con una copia de la cédula de identidad, una tarjeta con dos contactos de emergencia y, si corresponde,
Para quienes se movilizan en auto, es bueno contar con una manta térmica o polar, agua, calzado cerrado de repuesto y elementos básicos de seguridad, como una linterna y un chaleco reflectante, una radio, una cuerda.
Aunque pueden resultar recomendaciones lógicas, nunca está demás indicar que, si un paso bajo nivel está inundado, no intentar cruzarlo, ni a pie ni en vehículo. El agua puede ocultar desniveles y otros peligros, y su fuerza puede arrastrar a personas o automóviles. Es preferible buscar una ruta alternativa y seguir las indicaciones de las autoridades.
Es necesario contar con una actitud para poder prevenir situaciones complejas, ya que no se puede evitar que las condiciones del tiempo cambien de manera repentina, pero sí se pueden tomar medidas para estar mejor preparados









