Eficiencia Operacional: Huella de carbono impulsa la búsqueda de alternativas a los generadores a combustión en terreno

La necesidad de reducir emisiones y mejorar la eficiencia operacional está impulsando la búsqueda de nuevas soluciones energéticas, especialmente en faenas y trabajos donde la movilidad y el acceso a energía son desafíos críticos.

Santiago, 11 de Septiembre de 2026.- La minería, la construcción y otras industrias están acelerando la búsqueda de alternativas a los generadores tradicionales, impulsadas por objetivos de descarbonización, eficiencia operacional y nuevas exigencias de movilidad en terreno. En este escenario, la tecnología alemana de Instagrid llega a Chile con una solución de energía portátil profesional para aplicaciones que requieren alta potencia, autonomía y facilidad de transporte.

“Instagrid ONE tiene aproximadamente el tamaño de una maleta y pesa solo 20 kilos.
Entrega 3,6 kW de potencia nominal continua, hasta 18 kW de potencia peak y almacena
2,1 kWh de energía. Esto permite operar herramientas profesionales con altas corrientes de
arranque sin tener que mantener un motor a combustión funcionando durante toda la
jornada”, explica Ramón Rada, gerente de Operaciones de SOILFE.

El sistema cuenta con protección IP54 contra polvo y agua, opera en temperaturas de entre
-20 °C y 60 °C y puede recargarse completamente en menos de tres horas desde una
conexión convencional de 230 V. Está orientado especialmente a trabajos de uso
intermitente, como demolición, corte, soldadura, bombeo, arranque y mantenimiento de
maquinaria, donde la demanda de potencia puede ser muy elevada durante períodos
breves.

La plataforma es además modular y para aplicaciones de mayor exigencia, con LINK o LINK
MAX se combinan tres unidades y proporciona energía trifásica de 400 V, con 11 kW de
potencia nominal y hasta 54 kW peak. Esta configuración permite alimentar equipos
trifásicos que tradicionalmente han requerido generadores de mayor tamaño.

Potencia y autonomía
La diferencia entre ambas soluciones radica en el tipo de energía que permiten obtener.
LINK permite combinar dos o tres unidades Instagrid ONE para ampliar la capacidad y la
autonomía disponibles (hasta 6,3 kWh), manteniendo una salida monofásica de 230 V. LINK
MAX, en cambio, agrupa tres unidades Instagrid ONE para ofrecer energía trifásica de 400
V, con hasta 11 kW de potencia nominal y hasta 54 kW de potencia.

“Hay que distinguir potencia de autonomía. Muchas herramientas necesitan mucha potencia
para arrancar, pero consumen energía solo durante determinados ciclos. Ahí está una de
las ventajas de esta tecnología: llevar energía exactamente hasta el punto de trabajo y
utilizarla únicamente cuando se necesita”, señala Ramón Rada.

Al prescindir de combustible en el punto de trabajo, la solución elimina la necesidad de
trasladar y operar un generador, elimina gases de escape, derrames de combustible,
aceites y lubricantes, y reduce significativamente el ruido. Además, no requiere
mantenimiento y su logística es simple, gracias a un formato portátil que permite que una sola persona la transporte hasta zonas de difícil acceso, áreas remotas o aisladas, espacios
confinados, túneles o instalaciones donde operar un generador convencional puede resultar
complejo.

Además de minería, construcción y mantenimiento industrial, SOILFE identifica aplicaciones
en emergencias y rescate, puertos, telecomunicaciones, infraestructura, producción
audiovisual y eventos, donde la movilidad, el silencio operacional y la ausencia de
emisiones locales responden a necesidades específicas de las operaciones en terreno.

“Instagrid llega a Chile en un momento en que las industrias quieren reducir su huella de
carbono sin sacrificar productividad. Nuestro objetivo no es reemplazar indiscriminadamente
cualquier generador, sino aquellas aplicaciones donde la combinación de alta potencia,
trabajo intermitente, movilidad y menor costo operacional hace técnicamente más eficiente
utilizar energía portátil eléctrica”, afirma Ramón Rada.

SOILFE desarrollará demostraciones y pruebas en terreno para comparar la tecnología con
generadores tradicionales, considerando no solo el precio de adquisición, sino el costo total
de operación: combustible, transporte, mantenimiento, personal de apoyo, tiempos
improductivos, ruido y logística.

“Cuando se mide el costo real de hacer el trabajo, y no solamente el precio del generador y
sus insumos, aparecen oportunidades muy importantes de eficiencia. Ese es el cambio que
queremos introducir en el mercado chileno”, concluye Rada.

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