Agroclimatólogo de la Universidad de Talca advirtió que el fenómeno estará acompañado por fuertes vientos, nevadas en la cordillera y un aumento significativo del caudal de los ríos, por lo que llamó a extremar las medidas de prevención y estar atentos a las áreas de peligro por aluviones o activación de quebradas.
Talca, 14 de Julio de 2026.- Un intenso sistema frontal, asociado a un río atmosférico de categoría 4, afectará desde la tarde de este martes 14 a gran parte de la zona centro-sur del país. Según las proyecciones meteorológicas, el evento se extendería hasta el sábado y dejaría abundantes precipitaciones entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos, además de fuertes vientos y nevadas en sectores cordilleranos.
Un río atmosférico corresponde a una corriente de humedad que transporta grandes cantidades de vapor de agua y que, al interactuar con un sistema frontal, puede intensificar las lluvias. «Lo complicado y peligroso es que estos sistemas frontales vienen acompañados de ríos atmosféricos de categoría 4, considerado fuerte y riesgoso porque inyectará gran cantidad de humedad y también temperatura. Lo anterior intensificará las precipitaciones y aumentará el riesgo de emergencias», advirtió el agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González Colville.
Según explicó el especialista, las precipitaciones se concentrarían entre las regiones de O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío, donde los modelos proyectan cerca de los 100 a150 milímetros acumulados durante el evento. En tanto, en la Región de Coquimbo podrían registrarse montos, en torno a los 100 a 120 milímetros -dependiendo de las localidades-. Mientras que Santiago probablemente los montos oscilen entre 70 y 80 milímetros. «La precordillera también será un área de peligro, por aluviones o activación de quebradas», advirtió.
«También va a precipitar nieve en la cordillera, que actualmente supera un 95% de déficit. Los vientos serán más intensos el jueves 16, en que el temporal alcanzará su mayor intensidad, en la zona central, que pueden alcanzar 40, 50, 60 km/h, incluso 80 km/h en el litoral, por lo cual hay que tener mucha precaución con este tipo de vientos, pues puede haber afectación al sistema eléctrico», señaló el académico del Centro de Investigación de Riesgo y Agroclimatología (CITRA UTalca).
El experto agregó que la evolución de la isoterma cero -la altura a la que la lluvia comienza a transformarse en nieve- será un factor clave durante el desarrollo del evento. «Se estima que este entre los 2.300 a 2.500 metros de altura. Sin embargo, se debe monitorear día a día, pues podría subir, favoreciendo el derretimiento de nieve y activar las quebradas con aluviones que pueden llegar a los ríos y generar inundaciones repentinas, como las ocurridas en agosto de 2023 en el río Mataquito, que inundó al pueblo de Licantén, además de predios agrícolas en Curicó. Las ciudades de Chile son altamente vulnerables a las lluvias de magnitud e intensas en corto plazo, pues no disponen de la capacidad de evacuarlas mediante colectores de aguas-lluvias, lo mismo en los pasos bajo nivel. Las inundaciones son generadas por el sistema urbano, más que por la intensidad de las precipitaciones. La precordillera es otra área geográfica que estará expuesta a un alto riesgo, sobre todo sus habitantes que pueden quedar aislados por crecidas de ríos violentas», subrayó el especialista.
El agroclimatólogo explicó, además que, este tipo de eventos son característicos de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño y que, pese a los riesgos que pueden generar, también contribuirán a reducir el déficit de precipitaciones que mantiene la zona central del país, tanto en nieve como en los embalses de riego como para generación eléctrica.
«Esto va a dejar una baja en el déficit de lluvia que tenemos. En Santiago llega cerca del 80%, y en el Maule, Ñuble, Biobío y O’Higgins está cercano al 60%, así que va a haber un aporte importante. Pero la afectación que pueda dejar hay que tenerla muy presente y estar muy precavidos, fundamentalmente del jueves 16 al sábado 18, donde los sistemas frontales llegaran con más fuerza. Se recomienda a los agricultores tomar las precauciones para evitar daños por inundaciones en sus predios; proteger los sistemas de riego, compuertas y canales de distribución. Las crecidas de ríos normalmente arrastran lodo y piedras que se depositan en las áreas de frutales,» concluyó González.









