Valparaíso, 24 de Junio de 2026.- La discusión no pasa por si la votación se realiza el miércoles, jueves, viernes o incluso durante el feriado. La verdadera discusión es contar con los votos necesarios para aprobar la iniciativa. Y si es posible ampliar ese respaldo, mejor aún. Pero eso no cae del cielo. Depende del diálogo, de la construcción de acuerdos, de recoger propuestas, entregar respuestas y revisar alternativas. Eso se va a seguir produciendo hasta el último segundo, si de mí depende.
“Hoy iniciamos en el Senado la discusión del proyecto de reconstrucción y ya existe acuerdo para continuar su análisis durante la jornada de mañana. En estas primeras horas de debate se han ido acercando posiciones a través de conversaciones con senadores y senadoras de distintos sectores. Y lo quiero decir de esta manera: partiendo por casa. No porque exista alguna duda respecto del respaldo del oficialismo, sino porque es fundamental escuchar todas las opiniones y recoger las distintas inquietudes.
Del mismo modo, *hemos sostenido diálogos con parlamentarios de oposición para explorar la posibilidad de construir un acuerdo más amplio que los 26 votos que actualmente aseguramos desde el oficialismo.
Me parece vital que este espacio de diálogo se dé, que estas conversaciones se produzcan, que sepamos que luego de la aprobación en general, hay ánimo de discutir medida por medida.*
También considero relevante que se haya despejado la posibilidad de que esta iniciativa termine en una comisión mixta. Si el proyecto fuera rechazado en el Senado —algo que espero evitar y para lo cual haré todos los esfuerzos necesarios—, ese debiera ser el camino institucional a seguir. Una iniciativa de esta magnitud requiere construir acuerdos amplios y sólidos.
Si esos consensos se alcanzan en la votación en general, bienvenido sea. Sin embargo, lo más importante es que se consoliden durante la discusión de cada una de las medidas que contempla el proyecto.
Por ello, recién mañana, en el marco de la reunión de comités programada para las 15:00 horas, definiremos si el proyecto queda en condiciones de ser votado en general o si requiere más tiempo de trabajo.
La discusión no pasa por si la votación se realiza el miércoles, jueves, viernes o incluso durante el feriado. La verdadera discusión es contar con los votos necesarios para aprobar la iniciativa. Y si es posible ampliar ese respaldo, mejor aún. Pero eso no cae del cielo. Depende del diálogo, de la construcción de acuerdos, de recoger propuestas, entregar respuestas y revisar alternativas. Eso se va a seguir produciendo hasta el último segundo, si de mí depende.










