Araucanía: Universidad Autónoma de Chile promueve alimentación segura en comedores sociales de Temuco

La iniciativa desarrollada por la carrera de Nutrición y Dietética vinculó formación académica, trabajo territorial y acompañamiento comunitario en dos organizaciones solidarias de la ciudad.

Temuco, 22 de Mayo de 2026. – Con una ceremonia de cierre marcada por el reconocimiento al trabajo comunitario, la formación en terreno y el compromiso con espacios de alimentación solidaria, la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Autónoma de Chile finalizó el proyecto “Cultura de inocuidad: cumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias en comedores sociales de la ciudad de Temuco”.

La iniciativa, apoyada por el área de Sostenibilidad y Responsabilidad Social, se desarrolló en el marco del concurso “+Conec2” del Centro de Comunicación de las Ciencias, dependiente de la Vicerrectoría de Investigación y Doctorado. El proyecto tuvo una duración de un año, a contar del 30 de julio de 2024, y consideró un financiamiento total de dos millones de pesos.

El trabajo permitió vincular la formación universitaria con necesidades reales de alimentación comunitaria, acercando a estudiantes y docentes a territorios donde la preparación de alimentos cumple una labor social esencial. Desde esa perspectiva, la iniciativa fortaleció el aprendizaje situado, la vinculación con el medio y el desarrollo de competencias asociadas a la comunicación, la ética, la humanización y el rol profesional.

Vocación pública
Jaime Ubilla, vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Salud, destacó que la iniciativa expresa el compromiso institucional con el entorno y con las necesidades concretas de las comunidades. “Somos una institución privada, pero con una profunda vocación pública, y este proyecto refleja ese sentido de responsabilidad social y de vinculación con el medio. Desde la academia podemos generar un impacto en dos direcciones: en la formación de nuestros estudiantes y en las comunidades con las que trabajamos”, recalcó.

El proyecto fue ejecutado junto a la agrupación Red de Apoyo para la Acción Social Cuenta Conmigo y la Olla Solidaria Jehová Jireh Dios Proveerá, bajo la responsabilidad de la directora de carrera, Mg. Margaret Caro, y la Dra. Marcia Astorga.

“Nuestro propósito fue analizar las condiciones higiénico-sanitarias de los comedores sociales, evaluar el aporte de nutrientes de las porciones entregadas en los servicios de alimentación e implementar un plan de mejora orientado no sólo al cumplimiento de la normativa, sino también a fortalecer la calidad nutricional de las preparaciones”, explicó Caro.

La académica agregó que este tipo de experiencias permite ampliar la formación de los estudiantes más allá del aula. “No todo se aprende en la sala de clases. Como futuros profesionales, nuestros estudiantes deben acercarse a otras realidades y comprender el trabajo con las comunidades. Esta experiencia les entrega una mirada distinta, vinculada a la responsabilidad social y al aprendizaje servicio”, sostuvo.

Trabajo comunitario
Durante la ceremonia se entregaron nueve certificados a beneficiarias de ambos comedores sociales, quienes participaron en procesos formativos orientados a la manipulación e higiene de alimentos, procedimientos de limpieza y desinfección, además de gestión de registros para la preparación y almacenamiento seguro.

Las personas certificadas fueron Eugenia Cofré, Jacqueline Fuentealba, Jacqueline Mendoza, Judith Mansilla, Ruth Melivilu, Marianela Cabrera, Nicole Espinoza, Norma Vallejos y María Angélica Carrasco, quienes finalizaron el proceso formativo desarrollado en el marco del proyecto.

Durante la ceremonia, además, María Angélica Carrasco y Ruth Melivilu recibieron un reconocimiento especial por su rol como representantes de las organizaciones participantes. La primera, en nombre de la Olla Solidaria Jehová Jireh Dios Proveerá, y la segunda, de la Agrupación Red de Apoyo para la Acción Social Cuenta Conmigo. Ambas recibieron utensilios e instrumentos destinados a fortalecer el trabajo que realizan diariamente en sus comunidades.

“Estamos muy contentas y agradecidas por esta iniciativa, porque permitió visibilizar el trabajo que realizamos como ollas comunes en un sector vulnerable. Para nosotras fue muy significativo sentir este apoyo, compartir con los estudiantes y fortalecer una labor que nace desde el compromiso con las personas que más lo necesitan”, remarcó Carrasco.

Formación
La instancia también contempló el reconocimiento a seis estudiantes de la carrera de Nutrición y Dietética: Alan Catriel, Ángela Alarcón, Constanza Calcumil, Paloma González, Yeraldy Higueras y Javiera Queupucura, quienes participaron en el proceso de acompañamiento territorial.

En representación de sus pares, Alan Catriel, estudiante de la carrera de Nutrición y Dietética, valoró la experiencia como una instancia significativa tanto en lo académico como en lo humano. “Fue una experiencia enriquecedora a nivel personal. Sabemos que la teoría es importante, pero la práctica nos permite aterrizar esos conocimientos y transformarlos en habilidades concretas.

Además, nos ayuda a desarrollar competencias fundamentales como la empatía, el respeto y la capacidad de comprender distintas realidades, aspectos esenciales para formarnos como futuros profesionales y también como personas”, expresó.

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