Iquique, 06 de Mayo de 2026.- En el marco del Plan de Fortalecimiento Fronterizo de la Macrozona Norte, se está implementando nueva tecnología de vigilancia aérea en zonas fronterizas de las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, con el objetivo de fortalecer las capacidades de monitoreo, control y resguardo del territorio.
Se trata de la incorporación de sistemas aéreos no tripulados de mediano alcance tipo RPA, entre ellos el modelo DeltaQuad Evo Enterprise, un UAV de ala fija con capacidad de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), diseñado para operaciones en entornos exigentes. Este equipo destaca por su alta autonomía —hasta 4,5 horas de vuelo continuo—, un alcance de transmisión de hasta 30 kilómetros y capacidad de operar en condiciones geográficas complejas a grandes altitudes.
Esta tecnología será implementada en frontera bajo la conducción de las Jefaturas de Área Fronteriza en las tres regiones mencionadas, siendo operada por personal especializado de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) subordinado a estas estructuras, lo que permitirá fortalecer el despliegue coordinado y la vigilancia aérea en sectores críticos del territorio.
Estos sistemas permiten incorporar distintos tipos de sensores —como cámaras de alta resolución o sistemas LiDAR— y cubrir amplias superficies en cada misión, optimizando las labores de vigilancia en sectores de difícil acceso y alta complejidad geográfica.
Articulación interagencial macrozonal
El financiamiento de esta iniciativa proviene del Ministerio del Interior, cuyos recursos fueron transferidos a la Delegación Presidencial Regional de Tarapacá para su ejecución en la Macrozona Norte, desde donde se realiza su implementación bajo una lógica de coordinación interinstitucional.
En ese sentido, la Delegada Presidencial Regional de Tarapacá, Adriana Tapia destacó que “estos drones tienen mayor capacidad operativa, para ejercer de mejor forma el trabajo en la frontera y hemos visto las capacidades que tiene el personal de la Fuerza Aérea. Nos permite mejorar el monitoreo de nuestras fronteras, ampliar la cobertura de zonas de difícil acceso y actuar de manera oportuna frente a situaciones que afectan la seguridad de nuestro país”.
El Comando Conjunto Norte (CCN) cumple un rol clave en la articulación de este despliegue, coordinando el trabajo de las Jefaturas de Área Fronteriza en las distintas regiones. A través de esta estructura se unifican criterios operativos, se optimiza el uso de medios y se asegura una respuesta integrada frente a las amenazas en frontera.
En ese contexto, el General Rodrigo Marchessi, Comandante del Comando Conjunto Norte afirmó que “esta tecnología representa un avance significativo en nuestras capacidades de vigilancia. Nos permite ampliar el monitoreo en zonas de difícil acceso, mejorar la detección oportuna y fortalecer la respuesta coordinada del Estado en la frontera”.
En tanto, el Comisionado Presidencial para la Macrozona Norte, Alberto Soto Valenzuela manifestó que “la incorporación de estos sistemas es parte de una estrategia integral que combina tecnología, presencia en terreno y coordinación interagencial. Estamos avanzando en una frontera más controlada, con mejores herramientas para enfrentar amenazas complejas y proteger el territorio, cumpliendo con el eje número uno de Control del Movimiento Transfronterizo del plan diseñado para aumentar la seguridad de la frontera de la macrozona norte”.
Agregó además que “los otros dos ejes son el Mejoramiento de la Gestión Fronteriza y la Política Migratoria y Reforzamiento Legislativo”. Aseveró además que dicho plan avanza de acuerdo con lo programado y la incorporación de tecnología es un factor que seguirá siendo relevante en la ejecución de este durante los próximos años.
La implementación de esta tecnología forma parte del proyecto SIFRON (Sistema Integrado de Frontera), que busca integrar herramientas avanzadas al trabajo operativo dichas áreas, permitiendo mejorar la detección temprana de ingresos irregulares y reforzar la respuesta frente a delitos como el narcotráfico, el contrabando y el tráfico de personas.
Esta iniciativa se desarrolla con la participación de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, bajo una lógica de trabajo articulado que permite fortalecer la presencia del Estado en la frontera y avanzar hacia un sistema de control más eficiente, moderno y adaptado a los desafíos actuales.










