En medio de las tensiones con EE.UU., el primer ministro canadiense señaló tras su encuentro con Xi Jinping que el país asiático es más predecible.
Beijing, 16 de Enero de 2026.- El presidente chino, Xi Jinping, se reunió este viernes en Pekín con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en la primera visita de un mandatario del país norteamericano en casi una década, marcada por el intento de reconducir unos lazos deteriorados en los últimos años por tensiones comerciales y políticas.
Durante el encuentro, celebrado en el Gran Palacio del Pueblo, Xi afirmó que el «desarrollo sano y estable» de las relaciones entre China y Canadá «responde a los intereses comunes de ambos países” y es también «conducente a la paz, la estabilidad y la prosperidad mundiales», informó la televisión estatal CCTV.
Por su parte, Carney agradeció a Xi la acogida y aseguró que Canadá está dispuesta a trabajar con China, «sobre la base de la buena cooperación del pasado», para construir una relación estratégica adaptada al actual contexto internacional, que aporte «estabilidad, seguridad y prosperidad» a ambos países y a la región del Pacífico.
¿China o Estados Unidos?
Al ser consultado por la prensa sobre cómo compararía las relaciones con China a diferencia de las que tiene Canadá con Estados Unidos, Carney señaló que la relación con China es «más predecible”. Carney atribuyó esto a haber abordado áreas de cooperación, así como las diferencias entre ambos países, en sus reuniones con los líderes chinos. «Ese tipo de diálogo sincero y coherente, es un diálogo franco que conduce a una relación más predecible y eficaz”, afirmó. Como contraparte dijo que las relaciones de su país con Estados Unidos son «mucho más multifacéticas, profundas y más amplias que las que mantiene con China”.
La visita de Carney, la primera de un primer ministro canadiense a China desde la que llevó a cabo su predecesor, Justin Trudeau, en 2017, se produce tras años de fricciones derivadas de disputas comerciales y de seguridad, y en un momento en que Ottawa busca diversificar sus relaciones económicas en un escenario internacional marcado por crecientes tensiones comerciales.
Los vínculos entre China y Canadá comenzaron a tensarse a partir de 2018, cuando Ottawa arrestó a Meng Wanzhou, directiva de Huawei, a petición de Estados Unidos, a lo que Pekín respondió con la detención de los canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor y la aplicación de sanciones comerciales. La situación mejoró parcialmente en 2021 con la liberación de Meng, Kovrig y Spavor, pero en 2023 volvió a empeorar cuando la inteligencia canadiense denunció injerencias de Pekín en sus elecciones generales y expulsó a un diplomático chino.









