Organismos de administración directa disfrutaron los paisajes de la región de Tarapacá y los alrededores de San Pedro de Atacama.
Arica, 05 de Enero de 2026.- Enmarcado en el Plan Vacacional de residencias familiares, organismos de administración directa del Servicio de Protección Especializada, conocieron los parajes culturales e históricos de la región de Tarapacá y San Pedro de Atacama (región de Antofagasta).
En el marco de las acciones de fortalecimiento del bienestar, desarrollo integral y autonomía progresiva, niñas, niños y adolescentes de residencias masculina y femenina participaron en salidas pedagógicas y recreativas a distintos destinos del norte de Chile, orientadas a la convivencia, el aprendizaje experiencial y el contacto con el patrimonio natural y cultural del país.
“El Plan Vacacional es una herramienta clave de nuestro trabajo interventivo, ya que permite que niñas, niños y adolescentes conozcan su territorio, fortalezcan su autonomía y vivan experiencias significativas que aportan a su desarrollo integral”, destacó el director del servicio de Protección, Gustavo Marín Castro.
La residencia masculina realizó una salida a la Región de Tarapacá, visitando Iquique, Pica y Mamiña. Durante este viaje, los niños participaron en actividades recreativas y culturales como sandboard en el desierto, un tour educativo a la Corbeta Esmeralda, visitas a la Zona Franca de Iquique (ZOFRI) y una jornada de recreación en Playa Cavancha, que incluyó un paseo en lancha. Asimismo, disfrutaron de espacios naturales en Pica, como La Cocha, y finalizaron el recorrido con una experiencia de bienestar en las termas de barro de Mamiña.
Por su parte, el organismo de cuidado alternativo familiar femenino, llevó a cabo una salida pedagógica a San Pedro de Atacama, enfocada en el conocimiento del territorio y el patrimonio del norte de Chile. En esta experiencia, las niñas y adolescentes visitaron emblemáticos destinos naturales como los Géiseres del Tatio, las Lagunas Escondidas de Baltinache, la Laguna Cejar, los Ojos del Salar, la Laguna Tebinquinche, el Valle de la Luna y la Cordillera de la Sal, además de participar en actividades recreativas como sandboard y paseo en buggy por el desierto.
Ambas salidas permitieron fortalecer la convivencia grupal, promover el aprendizaje significativo fuera del aula, y generar espacios de recreación y entornos seguros, contribuyendo al desarrollo integral y al sentido de pertenencia cultural de niñas, niños y adolescentes.









