País: Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago rechaza demanda de desafuero sindical de profesor de religión

Tribunal rechazó demanda y estableció que en la especie no procede el desafuero del docente, cuya conducta está amparada por la libertad de culto.

Santiago, 17 de Diciembre de 2021.- El Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago rechazó la demanda de desafuero sindical deducida por la sostenedora del Colegio Alicante de Maipú, en contra de profesor de religión del establecimiento educacional.

En la sentencia, el juez Felipe Norambuena Barrales estableció que en la especie no procede el desafuero del dirigente, cuya conducta está amparada por la libertad de culto.

“Que las enunciaciones del considerando precedente se exponen para relevar la existencia en la comunidad nacional e internacional de un reconocimiento de la libertad de creencias en general, y de las religiosas en particular de manera que puede buenamente estimarse que la opción del demandado de optar por alguna de las confesiones que se disputan el mundo de los creyentes, o fundar alguna confesión diversa, no puede ser objeto de ningún tipo de reproche, en tanto se enmarque dentro de los marcos de convivencia adoptados por la comunidad nacional y por cierto de las normas legales que la regulan”, plantea el fallo.

La resolución agrega: “Que conforme no existe discordia entre las partes acerca del fuero sindical del demandado debe determinarse si el Tribunal ejercerá la facultad de autorizar el término del vínculo laboral entre las partes con la precisa y determinada causal y hechos planteados en juicio”.

Para el tribunal: “Que uno de los elementos fundamentales para estimar la existencia de un incumplimiento contractual es la existencia de una acción u omisión culpable del agente, resultando útil la distinción entre obligaciones de medio o de resultado, donde Peñailillo señala que: ‘Para precisar qué se entiende por incumplimiento, o cuándo se incumple, es para lo que surge la utilidad de la distinción.

La de resultado está incumplida cuando el deudor no ha proporcionado al acreedor el resultado al que se comprometió. En la obligación de medio la situación es más compleja. Como principio, la obligación está incumplida cuando el deudor no se ha comportado con la diligencia debida’ (Peñailillo Arévalo, Daniel, Las obligaciones. Teoría general y clasificaciones. La resolución por incumplimiento. Santiago, Editorial Jurídica de Chile, 2003, pág. 227), de manera que cualquiera sea el tipo de obligación contractual pactada, cierto es que requiere algún tipo de conducta culpable del agente y en el presente caso, la conducta del demandado Cisternas solo ha constituido el ejercicio legítimo de la libertad religiosa, garantido constitucionalmente y por tanto lícito, de manera que el incumplimiento que se le imputa resulta atribuible o vinculable más bien con la decisión de una autoridad, y por ende ajena al incumplimiento contractual de naturaleza laboral, por lo que no se ejercerá la facultad de autorizar el despido del aforado, por encontrar además la justificación hipotética del vínculo en alguna otra de las causales del artículo 159 o 160 del Código del Trabajo no en un incumplimiento contractual del actor, el que por cierto si se produce pero no por una acción u omisión culpable del agente”.

“Que –continúa– respecto de la ausencia de culpa del demandado debe señalarse que cada una de las conductas imputadas por el libelo al actor, representan un cuestionamiento directo u oblicuo al ejercicio de su libertad religiosa, no siendo lícita ni tolerable atribuir algún grado de culpabilidad a quien solo se ha limitado al ejercicio de una cara garantía de libertad de los ciudadanos, no pudiendo tampoco ser atendido el cierto desdén que se formula a ‘cierto tipo de religión’ como del mismo modo lo sería cualquier impedimento al ejercicio de la libertad de culto en la medida que se ajuste a nuestras normas de consenso traslapado para utilizar la nomenclatura Rawlsiana”.

“Que de conformidad a los fundamentos que llevan a concluir el rechazo de la pretensión del actor, resulta innecesario cuestionar o analizar la decisión de la autoridad que impide el ejercicio docente del demandado, y del mismo modo tampoco resulta conducente analizar supuestos motivos espurios u ocultos para solicitar el desafuero por la demandante, pues del solo relato fáctico del libelo se concluye la equívoca causal solicitada, en tanto el incumplimiento laboral se afinca en legítimo ejercicio de una garantía constitucional del demandado y tiene su origen con mayor precisión en un acto de autoridad ajeno a la voluntad del aforado”, añade.

“Que las probanzas aportadas por las partes no alteran las conclusiones que llevan a este sentenciador al rechazo de la demanda atendida la causal por la que se ha solicitado el desafuero del demandado”, concluye.

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