País: Corte de Santiago rechaza recurso de nulidad y ratifica condena por robo con intimidación en Maipú

Sexta Sala del tribunal de alzada rechazó el recurso de nulidad interpuesto por la defensa en contra de la sentencia que condenó a su representado, Víctor Camilo Niño Orellana, a la pena de cumplimiento efectivo de 10 años y un día de presidio, en calidad de autor del delito consumado de robo con intimidación. Ilícito perpetrado en agosto de 2020, en la comuna de Maipú.

Santiago, 02 de Septiembre de 2022. La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de nulidad interpuesto por la defensa en contra de la sentencia que condenó a su representado, Víctor Camilo Niño Orellana, a la pena de cumplimiento efectivo de 10 años y un día de presidio, en calidad de autor del delito consumado de robo con intimidación. Ilícito perpetrado en agosto de 2020, en la comuna de Maipú.

En fallo dividido (causa rol 3.235-2022), la Sexta Sala del tribunal de alzada –integrada por el ministro Jaime Balmaceda, la ministra Ana María Osorio y el abogado (i) Cristián Lepín– descartó error de derecho en la sentencia impugnada, dictada por el Quinto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, al considerar concurrente la agravante de reincidencia específica en la determinación de la pena impuesta al recurrente.

“En este entendido, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal, consideró en base a la figura típica acreditada en el juicio, que se cumplían los supuestos necesarios para tener por establecida en contra del encausado Niño Orellana, la circunstancia agravante de reincidencia específica, dada la condena previa que le había sido impuesta como autor de un delito de robo con fuerza en dependencias de un lugar habitado –la que a la época del actual ilícito no se hallaba prescrito–, acreditada con su extracto de filiación y antecedentes y la copia de la sentencia recaída en la causa RIT N°256-2016 de ese mismo tribunal; desestimando, según se desprende del considerando décimo del fallo cuestionado, la alegación de la defensa en orden a que los descritos no serían delitos de la misma especie, pues, razonan los sentenciadores, se trata de ilícitos pluriofensivos y, tanto, en el robo con intimidación como en el robo en lugar habitado, fundamentalmente los bienes jurídicos protegidos son la seguridad de las personas y la propiedad, sin perjuicio de que pueda también ampararse en esos ilícitos algún otro bien jurídico”, sostiene el fallo.

La resolución agrega que: “Así las cosas, la interpretación del Tribunal de Juicio Oral, que esta Corte comparte, se estima es la acertada para lograr la identidad que exige la modificatoria que se reclama, la que no requiere para su configuración una coincidencia plena en cuanto al disvalor de la conducta sancionada, sino que un elemento común que está dado por el bien jurídico protegido, que en ambos delitos conviene en ser el patrimonio”.

“Al efecto, el artículo 351 del Código Procesal Penal, como norma de determinación de pena, considera delitos de una misma especie aquellos que afectaren al mismo bien jurídico, sin la exigencia adicional de que, en aquellos de carácter pluriofensivos, como son los analizados, deba confluir una identidad total de bienes jurídicos afectados”, añade.

Para el tribunal de alzada, en la especie: “Por consiguiente, compartiendo el robo en lugar habitado y el delito de robo con intimidación, una base ilícita común, como lo es la lesión a un mismo bien de carácter patrimonial, sin perjuicio de afectar en cada caso, además, otros bienes, como lo son la seguridad, la libertad y la integridad física y síquica de las personas, este sustrato valorativo se torna en bastante para cumplir con la exigencia de tratarse de delitos de la misma especie, lo que explica jurídicamente la concurrencia de la modificatoria”.

“En la forma que se viene señalando, el quantum de la pena impuesta se ajusta a lo prevenido en el numeral 2° del artículo 449 del código del ramo, como consecuencia de la agravante de reincidencia específica; de modo que no resulta posible acreditar un error de derecho en la sentencia impugnada, por lo que el desechar la tesis de la defensa, que aboga por el rechazo de la agravante, no supone la existencia del vicio que se invoca, lo que conduce a desestimar el arbitrio de nulidad”, concluye.

Decisión adoptada con el voto en contra de la ministra Osorio.

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