País: Corte de Apelaciones de Santiago rechaza recurso de queja por asignación de dominio en internet

En fallo unánime, la Tercera Sala del tribunal de alzada rechazó el recurso de queja interpuesto en contra de la resolución, dictada por juez árbitro, que rechazó la solicitud de Televisión Nacional de Chile por la asignación del dominio de internet del nombre “miradaeconomica.cl”, inscrita previamente por un particular.

Santiago, 14 de Diciembre de 2023.- La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de queja interpuesto en contra de la resolución, dictada por juez árbitro, que rechazó la solicitud de Televisión Nacional de Chile por la asignación del dominio de internet del nombre “miradaeconomica.cl”, inscrita previamente por un particular.

En fallo unánime (causa rol 7.071-2023), la Tercera Sala del tribunal de alzada –integrada por el ministro Fernando Carreño, la ministras María Loreto Gutiérrez y la abogada (i) Paola Herrera– descartó falta o abuso en la resolución impugnada, que rechazó la demanda de revocación temprana presentada por TVN y se le asignó la titularidad del dominio reclamado a la contraparte.

“Que el artículo 82 de la Constitución Política de la República dispone que ‘en uso de sus facultades disciplinarias’, los tribunales superiores de justicia solo pueden invalidar resoluciones jurisdiccionales ‘en los casos y en la forma que establezca la ley orgánica constitucional respectiva’. Al efecto, el artículo 545 del Código Orgánico de Tribunales establece que el recurso de queja tiene por finalidad exclusiva corregir las faltas o abusos ‘graves’ cometidos en la dictación de resoluciones de carácter jurisdiccional”, expone el fallo.

La resolución agrega que: “En consecuencia, el recurso de queja comporta primeramente una forma de ejercicio de la función disciplinaria, cuya procedencia está determinada por la comisión de faltas o abusos de carácter ‘grave’. En este punto resulta atingente destacar que, tal como lo ha señalado el profesor Raúl Tavolari Oliveros, ‘El Ejecutivo propuso que se corrigieran por este camino, ‘las faltas o abusos de gravedad extrema que se cometieren en la dictación de resoluciones’, modificando la situación vigente que autoriza acoger el recurso frente a cualquier falta o abuso’ (Raúl Tavolari Oliveros, ‘Nuevo Régimen de los Recursos de Casación y Queja’, ConoSur, 1996, páginas 10 y 11)”.

Para el tribunal de alzada: “(…) por consiguiente y como ya ha sostenido esta Corte, aun cuando el remedio legal pueda traducirse en la invalidación de una sentencia que es reflejo de su componente jurisdiccional, nunca debe perderse de vista que el recurso de queja constituye un mecanismo de control del cumplimiento de deberes ministeriales, de manera que únicamente ante la constatación de infracciones de entidad mayor puede provocarse ese efecto de anulación. En suma, este recurso no significa la apertura de una nueva ‘instancia’ que permita al tribunal superior revisar el mérito de la resolución impugnada como si se tratase de una apelación, menos aún si se tiene en cuenta que como establece el inciso 4° del artículo 21 de la Reglamentación para el Funcionamiento del Registro de Nombres de Dominio .CL, en contra de las resoluciones del árbitro arbitrador ‘no procederá recurso alguno, a todos los cuales cada solicitante y titular de un registro, renuncian expresamente’”.

“Que, sentado lo anterior, cabe señalar que las pretendidas faltas o abusos atribuidos en el recurso se circunscriben a refutar, en razón de argumentaciones de diversa índole, lo concluido en el fallo que se impugna”, añade.

“Ello –prosigue– desconoce, por cierto, que el estándar que el legislador exige que se satisfaga en el caso concreto para que se justifique acoger un recurso de queja evidentemente no dice relación con una simple discrepancia o disconformidad de esta Corte respecto de lo sostenido por el juez recurrido, sino con la existencia de faltas o abusos graves, esto es, de una entidad considerable, o de errores u omisiones ostensibles o evidentes y también graves”.

En el caso concreto, consigna el fallo: “(…) no es posible sostener que el juez árbitro arbitrador haya incurrido en falta o abuso grave, en los términos esgrimidos en la queja, puesto que las afirmaciones que efectúa y las conclusiones a las que arriba fluyen de un entendimiento del asunto, de la interpretación de las normas atingentes y de la valoración de la prueba rendida en el juicio distinta a la del recurrido, las que pueden o no compartirse, pero fueron suficientemente justificadas y resultan plausibles, no advirtiéndose que obedezcan al simple capricho o que se aparten de manera manifiesta de lo que una recta y cabal inteligencia de las normas de la Reglamentación para el Funcionamiento del Registro de Nombres de Dominio.CL, en el marco de las acciones y defensas esgrimidas y prueba rendida”.

“Encontrándose el razonamiento y la decisión del recurrido dentro de límites de razonabilidad, no corresponde hacer aplicación de la vía disciplinaria como sustituto de la ordinaria de impugnación de resoluciones a través de los auténticos recursos procesales, los que no resultan procedentes según la reglamentación que rige la acción de revocación tardía ejercida”, releva.

“Que, en consecuencia, se concluye que el juez recurrido al decidir en la forma antes descrita y que ha motivado el arbitrio en estudio-, no ha realizado conducta alguna de aquellas que la ley reprueba y que sería necesario enmendar mediante el ejercicio de las facultades disciplinarias que se reclaman”, concluye el fallo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *