Avión ucraniano siniestrado sufrió un incendio antes de estrellarse

Según el informe preliminar de la Organización de la Aviación Civil de Irán, el Boeing 737 de la aerolínea ucraniana UIA dio vuelta para regresar al aeropuerto poco después de despegar debido a «un problema».

Teherán, 09 de Enero de 2020.- Citando a testigos del accidente, tanto personas que estaban en tierra como tripulación de otros vuelos, el informe publicado este jueves  relata que se observó un incendio en el aparato y que la posterior explosión fue a causa de su colisión contra el suelo. En el accidente perdieron la vida las 176 personas que viajaban a bordo.

La Organización de la Aviación Civil (OAC) de Irán indicó que el avión inicialmente se dirigía hacia el oeste y «tras ocurrir el problema giró a la derecha y en el momento de la caída estaba en ruta de regreso al aeropuerto» internacional Imán Jomeini de Teherán.

El aparato desapareció de los radares cuando se encontraba a una altitud de 8.000 pies, de acuerdo al informe, que apunta que «no se recibió ningún mensaje de radio del piloto sobre circunstancias inusuales».

Cajas negras serán analizadas en el extranjero
Respecto a las cajas negras, la Organización de la Aviación Civil de Irán señaló que están «dañadas» por el accidente y el incendio del avión, que cubría la línea Teherán-Kiev.

Hasta ahora, el Gobierno iraní se ha negado a entregar las cajas negras al fabricante estadounidense Boeing. Sin embargo, debido a que solo unos cuantos países, como Estados Unidos, Alemania y Francia, pueden analizar técnicamente las cajas, la OAC adelantó que las mismas serán enviadas al extranjero.

Kiev pide no especular y esperar informaciones oficiales
Al coincidir esta tragedia con el ataque con misiles de Irán contra una base militar en Irak con presencia estadounidense, empezaron a surgir especulaciones que ponían en duda que el avión de UIA hubiera sufrido un accidente.

El Gobierno de Kiev mantuvo ayer cautela ante las causas del accidente del Boeing y su presidente, Vladímir Zelenski, pidió «con vehemencia a todo el mundo que se abstenga de especular y lanzar hipótesis no contrastadas hasta la publicación de informaciones oficiales sobre la catástrofe».

Por su parte, el portavoz del Ejército iraní, Abolfazl Shekarchí, rechazó en las últimas horas que un misil hubiera derribado el avión y describió esas informaciones como «ridículas» y «una mentira absoluta».

Un grupo de expertos ucranianos tiene previsto desde hoy participar sobre el terreno en la investigación del suceso y ayudar en la identificación de las víctimas del accidente.

Según la aerolínea ucraniana, en el avión viajaban 82 iraníes, 63 canadienses, once ucranianos (dos pasajeros y nueve tripulantes), diez suecos, cuatro afganos, tres alemanes y tres británicos, aunque las autoridades iraníes cifran en 146 sus nacionales, ya que se trata de personas con doble nacionalidad.



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