Salud: Chile es el segundo país que compra más alimentos ultraprocesados en Latinoamérica y el Caribe

  • Publicado martes 12 noviembre 2019 | 19:53 GMT -3
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Panorama 2019 destaca que cada año 600 mil personas mueren en América Latina y el Caribe debido a enfermedades relacionadas con la mala alimentación, como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. En Chile estas enfermedades son responsables de al menos 80% de las muertes.
Santiago, 12 de Noviembre de 2019.- En un nuevo informe del Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe (2019) difundido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se enfatiza que Chile es el segundo país de Latinoamérica y el Caribe que compra más alimentos ultraprocesados. En promedio, la compra diaria de este tipo de alimentos en Chile llega a 550 gramos al día por persona.

Estos alimentos se caracterizan por ser productos elaborados industrialmente, por lo general no contienen alimentos en su forma natural y poseen altas cantidades de azúcares, grasas, sal y un escaso valor nutricional. En esta categoría se encuentran, por ejemplo, las papas fritas, helados, chocolates, caramelos, bebidas carbonatadas, mermeladas y margarinas, entre otros.

Un estudio realizado por la Organización Panamericana de la Salud destaca que en 13 países de la Región el consumo de alimentos ultraprocesados ha aumentado con rapidez. El mismo estudio señala que la energía de estos productos proviene sobre todo de los carbohidratos y las grasas. Según el informe las calorías de estos eran 43% de azúcar, 25% de otro tipo de carbohidratos, 16% de grasas, 11% de grasas saturadas y solo 5% de proteínas. Una investigación realizada en Chile en 2018, muestra que el consumo de azúcar es 57% mayor al límite máximo de 10% señalado por la OMS y FAO.

En la mayoría de las poblaciones urbanizadas, cuando aumentan los ingresos disponibles, los tiempos de desplazamiento en la ciudad y la proporción de mujeres con empleo, las comidas preparadas y fuera del hogar se convierten en alternativas atractivas. Esta situación impulsa a un consumo de alimentos ultraprocesados y de bajo valor nutricional.

Otro antecedente que se destaca en el Panorama 2019 es que cada año 600 mil personas mueren en América Latina y el Caribe debido a enfermedades relacionadas con la mala alimentación, como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. En su conjunto, las enfermedades no transmisibles fueron responsables de más de 50% de las muertes en todos los países de la Región y en Chile estas enfermedades son responsables de al menos 80% de las muertes.

Resultados de la regulación
El informe destaca que un año después de la implementación en Chile de la denominada Ley de Etiquetado, los resultados apuntan a que las madres eran conscientes de que los productos con más etiquetas eran menos saludables que los que mostraban un menor número de octágonos y utilizan la cantidad de etiquetas como guía o referencia. Asimismo, se dice que las etiquetas permitieron comprender que algunos alimentos que eran considerados “saludables”, como los cereales, las barras de cereales y los yogures en realidad no lo eran pues, muchos de ellos tienen un alto su contenido en azúcares.

Del mismo modo, luego de poner en marcha la regulación, en las escuelas ya no se pueden vender bebidas y alimentos con altos niveles de energía, grasas saturadas, sodio o azúcares, y los quioscos escolares tuvieron que renovar su oferta de productos. “Dichos cambios fueron aceptados por los niños y las niñas, pero los adolescentes y preadolescentes se han resistido más a los cambios en el entorno escolar. Asimismo, las madres encuestadas señalan que las escuelas se han convertido en actores claves para promover cambios en el comportamiento alimentario y que creían que la nueva regulación estaba cambiando las percepciones, actitudes y comportamientos hacia patrones alimentarios más adecuados”, señala el informe.

En otro aspecto del informe se destaca que el promedio de hambre en América Latina y el Caribe es de un 5,4% y en Chile es de 2,7%. Desde el año 2000 en Chile ha disminuido la subalimentación en forma sostenida, sin embargo, no es el país de la región con menor porcentaje de hambre, Cuba y Uruguay tienen menos del 2,5%.



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