Cartas: Carta Abierta a las Comisiones de Derechos Humanos del Parlamento

Las trabajadoras y trabajadores del Equipo PRAIS Valparaíso, mediante la presente expresamos nuestra preocupación respecto a la política de Reparación en Salud que tendrán las personas Víctimas y Sobrevivientes de Violación a sus Derechos Humanos perpetrados por las Fuerzas Armadas de Orden y Seguridad en Democracia y, en particular, en el contexto de las actuales movilizaciones.

Valparaíso, 25 de Noviembre de 2019.- Nuestra preocupación radica en que la respuesta reparatoria con las víctimas de la dictadura ha sido insuficiente en aspectos relacionados con la cobertura, principalmente al acceso oportuno de enfermedades de salud física. Al respecto es importante señalar que las personas víctimas de tortura ocurridas durante el Terrorismo de Estado en Chile desplegado en la última dictadura Cívico-Militar no refieren un trato prioritario respecto al acceso oportuno a la salud física con relación a la población general. Su experiencia es que deben, al igual que todas las personas que no han experimentado la tortura, ponerse a la fila de la lista de espera.

Es importante señalar que según el Informe de la Comisión Nacional Sobre Prisión Política y Tortura, más conocido como Informe Valech, señaló que la aplicación de la tortura como medida de control social por parte de las FFAA y de Orden y Seguridad fue empleada con el 94% de los sobrevivientes reconocidos como víctimas por parte del Estado. Respecto a los métodos utilizados sobre los cuerpos de las personas se documentaron desde golpizas reiteradas con materiales flexibles (látigos, fusta para caballos,etc) hasta heridas deliberadas para descomponer el tejido orgánico, ya sea producidas por contacto con el fuego (directo o a través de un objeto caliente o sustancia cáustica o corrosiva) y aplicación de electricidad mediante la colocación de electrodos en diferentes partes del cuerpo, eligiendo de preferencia las zonas más sensibles: axilas, plantas de los pies, sienes, ojos, oídos, boca, encías, lengua, senos o tetillas, pene o vagina, testículos, ano, hasta la aplicación incluso en heridas abiertas, sumándose a la tortura político sexual.

En relación a las secuelas permanente que deja la tortura, dicho informe refiere la pérdida total o parcial de la visión, audición, y piezas dentales, problemas renales, esterilidad y distintas lesiones en la columna, entre otras afectaciones en la salud mental y sexual. Las experiencias e investigaciones recientes, nos alertan sobre la transmisión transgeneracional del daño siendo afectadas las familias producto de la impunidad e insuficiente integralidad de la respuesta reparatoria del Estado de Chile.

Pese a lo anteriormente expuesto, los y las usuarias sobrevivientes de tortura no son prioridad de atención en el Sistema de Salud, y dado que los recursos salen de la propia cartera del ministerio de salud (la más pobre de los Ministerios) los hacen además competir con la población con más carga de morbimortalidad que refiere la sociedad chilena, ya que deben atenderse en un sistema de salud pública que es deficiente tanto en recursos humanos como en la inyección de recursos acorde a la necesidad. En la práctica, esto termina implicando un gasto importante del propio bolsillo para poder costear un tratamiento oportuno y digno.

Finalmente los trabajadores firmantes solicitamos al Estado de Chile:
1. Que la partida presupuestaria para la Reparación en Salud de la nuevas víctimas de tortura provenga de las instituciones que cambiaron de manera impositiva el curso de salud /enfermedad de los sujetos, es decir, del Ministerio de Defensa. Partida que también debiera costear a las víctimas de la dictadura militar

2. Que al momento de redactar una ley de reparación a las nuevas víctimas de tortura, se nivelen los estándares respecto a las 38.254 personas que fueron reconocidas por el Estado de Chile como víctima de la dictadura militar.

3. Que en la redacción de dicha Ley, se haga partícipe a la encargada Nacional del PRAIS para que a través de la experiencia acumulada por los trabajadores del programa durante 28 años de experiencia en el trato de víctimas de violación a los derechos humanos asesore la nueva política de reparación, además de invitar a trabajadores, trabajadoras, usuarios y usuarias que han sido ejecutantes y beneficiarias de esta política reparatoria.

Atte

Trabajador@s PRAIS Valparaíso
Psq. Elisabetha Santamarìa
Psq. Oscar Acevedo
T. social Cecilia Olivares
Med. General Juan Barba
Med General Madelyn
Ps. Ma Josè Jorquera
Ps. Juan Bustamante
Secretaria Evelyn Jansson



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