Prevención: La luz solar puede causar efectos nocivos a la piel cuando interactúa con medicamentos

La exposición al sol afecta la efectividad del fármaco y también podrían implicar daños cutáneos.

Valparaíso, 10 de enero de 2018.- La evidencia científica es clara al señalar que las altas temperaturas afectan tanto la estabilidad como la eficacia de algunos medicamentos, especialmente si no se mantienen en forma adecuada (expuestos al sol directo o a altas temperaturas). Sin embargo, también pueden ser causantes de problemas adicionales en la salud especialmente en personas que presentan factores de riesgo, tales como adultos mayores y niños.

La química farmacéutica Yanneth Moya Olave, académica de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso, magíster en Gestión Farmacéutica y Farmacia Asistencial e investigadora de ObservaTox-UV, advierte que un aumento de la temperatura podría acelerar las reacciones degradantes que afectan la seguridad de los tratamientos farmacológicos.

Fotosensibilidad
Profundizando lo anterior, la académica señala que la luz solar (UV) puede causar efectos nocivos sobre la piel cuando interactúa con medicamentos (que se venden con o sin recetas) o con cosméticos.

“Este fenómeno se conoce como fotosensibilidad y se presenta como un enrojecimiento (eritema) de la piel que puede parecerse a las quemaduras solares. Las reacciones de fotosensibilidad pueden ser de tipo fototóxico o fotoalérgico. La incidencia de fotosensibilidad inducida por medicamentos es desconocida, ya que no siempre se realiza un adecuado diagnóstico de ella”, describe la académica.

Fototoxicidad
Siguiendo las palabras de la investigadora, las reacciones fototóxicas son muy frecuentes y se producen cuando la luz solar (UV) interactúa con el medicamento y lo modifica, provocando un estado inestable de la molécula.

”En la medida que estas moléculas regresan al estado basal, ocurre una transferencia de energía, que puede dañar estructuras celulares y liberar mediadores de la inflamación que lesionan la piel. Las reacciones fototóxicas se manifiestan como quemaduras severas y sólo aparecen en las zonas del cuerpo expuestas a la luz, sin afectar el sistema inmunitario. La reacción puede ocurrir en los minutos u horas siguientes a la exposición a la radiación UV”, asegura.

Síntomas
Las personas con reacciones fototóxicas pueden inicialmente quejarse de una sensación de ardor y picazón para luego quedar con un enrojecimiento de la zona (que generalmente ocurre dentro de las 24 horas de la exposición al sol en las áreas expuestas del cuerpo, como la frente, la nariz, las manos, los brazos y los labios).

“El daño de la piel puede variar desde un enrojecimiento hasta la formación de ampollas en la piel. Puede ocurrir con descamación de la piel y finalmente termina con una hiperpigmentación (oscurecimiento) de la zona involucrada”, afirma.

“Entre los fármacos capaces de causar fototoxicidad se incluyen: antibióticos (como tetraciclina, ciprofloxacino, levofloxacino y cotrimoxazol, entre otros), fármacos cardíacos (como amiodarona, nifedipino y diltiazem), medicamentos para el acné (como tretinoína), diuréticos (como hidroclortiazida y furosemida), antidepresivos, medicamentos para tratamiento contra el cáncer (como 5-fluorouracilo vinblastina y dacarbazina) y algunos analgésicos (como ketoprofeno, naproxeno e indomentacina), entre otros”, detalla la profesora Moya.

Fotoalérgicos
La farmacéutica explica que si bien a menudo es difícil diferenciar las reacciones fototóxicas de las fotoalérgicas, se puede aseverar que estas últimas presentan síntomas más similares a reacciones de dermatitis por contacto (enrojecimiento de la piel expuesta al sol), pero en casos más severos puede extenderse a otras zonas que no hayan experimentado la exposición.

“Se produce cuando la luz solar es absorbida por el medicamento alterando su molécula. Esta nueva estructura se une a una proteína del plasma transformándose en un antígeno que activa una respuesta inmunitaria del organismo, produciendo una dermatitis por contacto alérgica. Se presenta como un eritema (enrojecimiento de la piel), que puede durar varios días después de la aplicación de la sustancia causante”, sostiene.

Agrega que “la ocurrencia de fotosensibilidad, como compromete al sistema inmunitario, puede facilitarse en pacientes con enfermedades autoinmunes, tales como el lupus eritematoso y la artritis reumatoidea”.

Con respecto a la susceptibilidad para desarrollar fotosensibilidad, la académica señala que varía ampliamente entre las personas. “Existen factores dependientes del paciente o del ambiente que explican por qué las reacciones de fototoxicidad no ocurren en todas las personas: la cantidad de fármaco presente en la piel, la vía de administración, diferencias individuales en su absorción, distribución y metabolismo. La absorción de radiación UV varía según la pigmentación de la piel y del grosor del estrato córneo de la piel (siendo más alta en pieles claras y menor en pieles oscuras). Además, se ha observado que el daño de la radiación aumentaría con la humedad ambiental y la alta temperatura (condiciones presentes hoy en la V Región)”, afirma.

Recomendaciones
Finalmente la química farmacéutica entrega algunas medidas que pueden tomar las personas para protegerse de los efectos dañinos del Sol, en relación a su tratamiento farmacológico.

Para que sus medicamentos sigan siendo seguros y eficaces:

– Lea cuidadosamente el prospecto y cumpla las condiciones de almacenamiento de sus medicamentos, incluso cuando viaje (transporte con refrigerantes aquellos medicamentos que deban mantenerse en refrigerador).

– No los exponga a cualquier foco directo de luz o calor.

– Cuando por algún motivo el medicamento haya permanecido expuesto a la luz, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizarlo. Si su medicamento presenta alguna alteración en su aspecto externo (cambios de color, enturbiamiento o precipitado de formas líquidas) evite usarlo.

– En caso de utilizar medicamentos en los que se menciona la posibilidad de tener fotosensibilidad, limitar la cantidad de tiempo que pasa bajo el sol, evitando las horas de mayor intensidad (entre 11 am y 4 pm), como asímismo evite asistir al solárium (al menos mientras use estos medicamentos).

Ya que el uso de protector solar es controversial (dado que otorga una falsa sensación de seguridad), se recomienda que su utilización vaya complementada con el uso de sombreros, lentes de sol y mangas largas. “Por una parte, el bloqueador disminuye los efectos de los rayos UV sobre la piel, pero también algunas formulaciones contienen productos que pueden resultar fotosensibilizadores. La mayoría otorga protección, deteniendo el paso de los rayos UV de onda corta (UVA), sin embargo la mayoría de las reacciones fotosensitivas son producidas por los rayos UV de onda larga (UVB)”, sostiene.

Y ante una reacción en su piel inesperada, consulte a su médico.



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