Rebeldes rohinyás declaran alto el fuego de un mes

  • Publicado lunes 11 septiembre 2017 | 11:33 GMT -3
  • Asia
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Los insurgentes aseguraron que la decisión tiene como objetivo facilitar las labores para ayudar a las miles de personas que han huido a Bangladesh para escapar de la violencia en Myanmar.

Naipyidó, 11 de Septiembre de 2017.- Por medio de un comunicado en Twitter, los rebeldes rohinyás declararon este domingo un cese de las hostilidades de un mes, para facilitar la asistencia humanitaria que desesperadamente requieren las miles de personas que han escapado de la violencia desatada entre ese grupo insurgente y las fuerzas de seguridad de Myanmar. Esto, luego de que los rebeldes atacaran una treintena de puestos militares a fines de agosto.

Las represalias del ejército de Myanmar han sido terribles y han provocado una crisis humanitaria por la enorme cantidad de rohinyás que huye de los enfrentamientos para refugiarse en Bangladesh. El gobierno birmano no reconoce ciudadanía a los rohinyás y les impone una serie de restricciones, por lo que los miembros del Ejército de Salvación Rohinyá de Arakan (ARSA) argumentan que combaten para proteger a los suyos de las acciones abusivas de las tropas birmanas.

El pasado 25 de agosto, los rebeldes musulmanes en un país de mayoría budista, lanzaron sus primeros ataques en meses, que fueron repelidos por una campaña de represalias que dejó al menos 414 muertos. Según los refugiados rohinyás, los militares realizaron asesinatos masivos, quemaron villas enteras y forzaron a decenas de miles de personas a huir. El Gobierno, en cambio, asegura que los muertos son “terroristas”.

Llegan más refugiados
“ARSA urge al Gobierno birmano a responder a la pausa humanitaria con el cese de las operaciones de ofensiva militar y participar en la asistencia de víctimas cualquiera que sea su etnia o religión en todas las áreas en conflicto”, apunta el comunicado publicado en Twitter. Hasta el domingo por la mañana, ni Gobierno birmano ni Ejército han anunciado su posición frente a la tregua unilateral del ARSA.

Se estima que más de un millón de rohinyás vivían en Rakhine víctimas de una creciente discriminación desde el brote de violencia sectaria de 2012, que causó al menos 160 muertos y dejó a unos 120.000 de ellos confinados en 67 campos de desplazados. La ONU estimaba que otros 290 mil rohinyás musulmanes habían llegado al distrito de Cox’s Bazar, en Bangladesh, en las últimas dos semanas. Y advierte que cada vez llega “más y más gente”.



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