Opinión: Macron y la confianza económica, por Claudio Lapostol Vargas

Por Claudio Lapostol Vargas, Académico Facultad Economía y Negocios UNAB

 

Claudio Lapostol Unab 0905Emmanuel Macron ¿quién es este señor de 39 años que está hoy día en el sillón presidencial de Francia? Es el presidente más joven de su país, con un camino político nulo, es decir, no ha sido alcalde, diputado ni senador; solo estuvo acompañando a Hollande desde el año 2007 en diferentes lugares, principalmente en proyectos de economía.

Además es una persona que tiene una fortuna interesante que le permite ser independiente. Es más, cuando él asume su candidatura, dice que ya no es más socialista y se considera una persona de centro, del centro político. Eso, más su independencia, seguramente le permitieron ganar las primarias con un 25% y pasar a segunda vuelta con la señora Le Pen.

Hoy su discurso se escuchó fuerte: protección a Francia del terrorismo, con inversión en personal y capacitación policial, seguir siendo Europeo (no salirse del mercado común Europeo, no va a haber Franexit, y eso sin duda dejó tranquilas las bolsas que aparecieron sin grandes variaciones, y si hubo algunas bajas, fueron menores, ya que el mundo económico sabía que Macron ganaba, solo faltaba ratificarlo en las urnas, y las pequeñas bajas fueron solo por tomar las utilidades que ya se habían jugado los inversionistas.

Francia, con este gobierno de centro -dicho por Macron- no vislumbra para nada grandes cambios en lo económico, sí visualiza un trabajo de unidad en su país, dado que establece que Francia está dividida y que eso le hace mal a su nación. Por qué es importante esto, pues seguramente, y con un 64% de las preferencias, Macron va a poder liderar de buena manera el reencuentro de los franceses y todos sabemos que cuando la familia está con buenas relaciones, las economías mejoran mucho, pues se generan mejores lazos de confianza, que es la palabra que mejor define a la economía.

Macron es un experto economista, tuvo que lidiar en el gobierno de Hollande las reformas que no eran para nada populistas, por tanto se ve que va a embarcar a su país en un rumbo de trabajo, ya que él sabe que los beneficios y prebendas se obtienen con eso, con trabajo y no con reformas que ordenan a través de leyes los beneficios, sabe hasta cuándo se puede dar. Europa ya está mostrando que no quiere los extremos, ni de derecha ni de izquierda; Holanda, Francia y prontamente Alemania, seguramente mostrará, también un equilibrio similar al de Francia y Europa con esto pasa a ser un buen lugar de inversión, ordeado, sin extremos y con, para el caso de Francia, un ambiente de unión entre ellos.-

Le queda el trabajo de la salida de Gran Bretaña del mercado común, pero eso no significa que las relaciones económicas entre estos dos países se vayan a ir a nada, es obvio que ambos países se necesitan. Por tanto en el tema económico, Francia se ve más equilibrada, sin sorpresas y queriendo hacer las cosas bien, para que su pueblo camine a un espacio de unión y de generación de oportunidades para sus ciudadanos y sus socios comerciales.



Sobre WordPress