Educación: ¿Todavía no eliges una carrera? Expertos de Santo Tomás entregan consejos para una buena elección

Una forma de comenzar a descubrir la vocación es conversar con profesores y amigos más cercanos durante el proceso de búsqueda de información. Si todo esto no da resultado, existe un modelo denominado FIS, desarrollado por un docente de la UST, que permitirá aclarar dudas.

 

Qué-estudiar 1201Viña del Mar, 12 de Enero de 2017.- Cada año miles de jóvenes salen de cuarto medio, rinden la PSU y se enfrentan por primera vez a la pregunta que definirá su futuro: “¿Qué vas a estudiar?” Parece una pregunta fácil, pero lo cierto es que elegir una carrera es una de las decisiones más importantes que deben enfrentar los jóvenes al terminar su Enseñanza Media, y existe un elemento que no hay que olvidar cuando llegue ese momento: la vocación.

Para la académica de la Escuela de Psicología de la Universidad Santo Tomás, Lourdes Ilizástigui del Portal, es fundamental que los jóvenes centren la elección de su futura profesión teniendo en cuenta lo que más los motiva. “Lo económico puede ser importante, pero mayor es la satisfacción de la autorrealización”, señala.

La psicóloga recomienda que para decidirse por una carrera es bueno incorporar en el análisis el autoconocimiento, es decir, tomar en cuenta las inclinaciones, preferencias personales, capacidades y proyecto de vida. Además, la especialista cuenta que una forma de aclarar dudas es conversar con padres, profesores y amigos más cercanos durante el proceso de búsqueda de información; sin embargo, se debe tener claro que la decisión final es personal.

Modelo  FIS para descubrir la vocación
FIS es un modelo creado por el docente de Derecho de la Universidad Santo Tomás, Gustavo Rodríguez, que ayuda a los estudiantes a definir su vocación y tomar la decisión de qué carrera estudiar mediante tres conceptos básicos: F de Fortalezas, I de Interés y S de Sentido.

Básicamente, consiste en reconocer que una persona se siente más motivada y logra mejores resultados cuando conoce sus fortalezas, talentos y experiencias más significativas, porque nota que éstas le permiten fluir naturalmente y obtener resultados con cierta facilidad; toma en cuenta si realmente le interesa usarlas, ya que existen talentos que no desarrollamos porque no nos llaman la atención; y finalmente, cuando encuentra sentido a lo que una actividad representa, porque existe un sentimiento profundo que permite pensar que vale la pena realizarla.

Si bien este modelo podría ayudar a los jóvenes que aún no tienen claro qué quieren estudiar, descubriendo alternativas impensadas respecto de sus capacidades o abriéndoles camino a aspectos de sí mismos que no se habían manifestado con claridad, el FIS es un modelo aplicable a cualquier etapa de la vida y en cualquier especialidad profesional. De hecho, Gustavo Rodríguez ha aplicado el modelo en estudiantes de Derecho de la UST, además de ingenieros, arquitectos, publicistas, profesores, ejecutivos de ventas, entre otros.

“A los alumnos de estudios superiores les ayuda a definir cómo quieren practicar su profesión en el futuro, mostrando los espacios posibles de desarrollo profesional, como tipo de empresa, institución, estatus profesional o línea profesional preferida. Esto significa ponerse a pensar dónde quieren estar y qué pasos deben dar para lograr estos objetivos, trazando una estrategia viable, siempre conociendo su FIS personal y descubriendo los espacios reales de desarrollo”, comenta al académico.

Si a pesar de estos consejos el estudiante no logra decidir qué estudiar o se siente confundido, los académicos aconsejan visitar las universidades, centros de orientación y organizaciones laborales. “Si aún no ha tomado una decisión, puede ser probablemente por confusión, desinformación, la sensación de que no se cumple con los requisitos para acceder o simplemente que hay un deseo de no seguir estudiando. Estas situaciones son legítimas, siempre y cuando no lleven a la desesperanza”, aconseja Lourdes Ilizástigui.

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