País: Las principales fuentes de estrés que deben enfrentar quienes rendirán la Prueba de Selección Universitaria

Sandra Catalán, directora de la Escuela de Educación de Santo Tomás Viña del Mar, señala que la presión de la familia, de los medios de comunicación y de los colegios puede afectar negativamente el desempeño en la PSU.

 

sandra-catalan-ust-2511Viña del Mar, 25 de Noviembre de 2016.- El nerviosismo y la ansiedad parecen inevitables para quienes rendirán la próxima semana la Prueba de Selección Universitaria (PSU). Sensaciones que pueden acentuarse por fuentes adicionales de estrés que se deben identificar y evitar para que no afecten el rendimiento en este examen. Así lo sostiene Sandra Catalán, directora de la Escuela de Educación de Santo Tomás Viña del Mar, quien aconseja esperar con tranquilidad las jornadas del lunes 28 y martes 29 de noviembre.

La presión de los padres, la insistencia de los medios de comunicación y la exigencia de los establecimientos educacionales son señalados por la académica como los principales focos de estrés. “Motivados por nuestras propias debilidades y falencias, muchas veces como padres queremos proyectar en los hijos aquello que nosotros no logramos, entonces infundimos en ellos la sensación de que la PSU es la última posibilidad. Y no es así”, indica.

Respecto a la influencia de la prensa, manifiesta que “las noticias y la publicidad generan un estresor importante en estos últimos días, visibilizando la PSU como si fuera la única opción real, viable y tangible que tienen los estudiantes para ingresar en la educación terciaria. Pero la oferta académica en Chile hoy es bastante variopinta y los alumnos tienen la posibilidad de escoger distintas opciones de acuerdo a sus necesidades, requerimientos e intereses”.

Por último, apunta a los mismos establecimientos educacionales como causantes de estrés, ya que desde primero medio fijan como una meta para sus alumnos obtener un buen puntaje. “Sobre todo en los colegios más exitistas, los profesores les están recordando constantemente que deben preocuparse del NEM (Notas de Enseñanza Media) y que deben estudiar no solo para su proceso académico y desarrollo formativo, sino que para responder a un instrumento que no necesariamente es consonante con la formación personal y profesional”, dice.

Sandra Catalán añade que estas tres fuentes de estrés hacen más difícil una etapa del año que ya es complicada: “hay que pensar que los alumnos de cuarto medio terminaron recién sus clases, a eso se suma el preuniversitario, clases con profesores particulares, en fin, elementos que tampoco les permiten vivir adecuadamente este proceso”.

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