País: Cámara rindió homenaje al poeta Nicanor Parra en el centenario de su natalicio

Intervinieron los diputados Felipe De Mussy, Ramón Farías y Carlos Jarpa, quienes destacaron el aporte de Parra a la literatura hispanoamericana.
Nicanor-Parra 2509Valparaíso, 25 de Septiembre de 2014.- El diputado Felipe De Mussy (UDI) recordó que Nicanor Parra nació el 5 de septiembre de 1914 en San Fabián de Alico, cerca de Chillán, en una familia de connotados artistas. Poeta, matemático y físico, Parra emigró a Santiago en 1932 a terminar su enseñanza secundaria en el Internacional Barros Arana, donde compartió banco con Jorge Millas, Luis Oyarzún y Carlos Pedraza, con quienes en 1935 formó un grupo que editó la Revista Nueva.

Más tarde, en 1937, publicó su primera obra, “Cancionero sin nombre”. Luego, dijo el diputado, viajó a Estados Unidos e Inglaterra, países donde experimentó un proceso de transformación en su desarrollo literario, el que se plasmó en la década del 40 y 50 con la elaboración de los antipoemas, un nuevo estilo que quitaba la sacralidad y formalidad a la poesía para acercarla a la simpleza, lo popular y lo chileno.

El parlamentario sostuvo que Parra traspasa generaciones, sin distinciones y, por su obra, puede ser llamado el poeta de Chile. De ello, dijo, dan cuenta los innumerables premios que ha recibido en sus cien años de vida, como el Nacional de Literatura en 1969, el Miguel Cervantes en 2011 y el Iberoamericano de Literatura, en 2012.

“El poeta hispanoparlante más importante vivo”
Por su parte, el diputado Ramón Farías (PPD) sostuvo que el artista cambió la visión sobre la poesía latinoamericana y es el poeta hispanoparlante vivo más importante del momento. “Como país somos afortunados de contar con grandes poetas, pero más aún de Nicanor, porque ha sido un artista completo, que se ha desarrollado no sólo en la poesía, sino que con sus Artefactos experimenta con otras áreas del arte, tal como lo hiciera su hermana, la gran Violeta Parra”, señaló Farías.

Luego rememoró los principales hitos en la vida del poeta, entre ellos la obra “El Quebrantahuesos”, una poesía-mural hecha junto a Alejandro Jodorosky y Enrique Lihn, con recortes de diarios, publicado en el centro de Santiago y que provocó gran expectación entre los santiaguinos, pues la ironía y la antipoesía surgían en todo su esplendor.

Otras de sus obras fueron Poemas y Antipoemas (1954); Versos de Salón (1962), Canciones Rusas (1967), Obra Gruesa (1969), Artefactos (1972), Sermones y Prédicas del Cristo de Elqui (1977), Nuevos Sermones y Prédicas del Cristo de Elqui (1979), Chistes para desorientar a la poesía: Chistes parra desorientar a la policía (1983), Coplas de Navidad (1983), Poesía Política (1983), Hojas de Parra (1985).

Farías dijo que es difícil encontrar las palabras correctas que den cuenta del inmenso aporte de Nicanor Parra a nuestra cultura y al mundo de la literatura porque cualquier adjetivo parece insuficiente, pues sus versos sobrepasan el límite de la belleza, pero mejor aún, son representativas de nuestra cultura y generan cercanía con quienes los leen.

“Son 100 años, quisiéramos que sean 100 más, porque el antipoeta es el patrimonio literario vivo más transcendental que tenemos y por eso debemos celebrarlo, difundir su poesía, que los niños y jóvenes lo conozcan y se relacionen con su obra”, concluyó el parlamentario.

El diputado Carlos Abel Jarpa (PRSD), en tanto, recordó las palabras dichas por su padre en 1967, cuando siendo alcalde de Chillán distinguió al poeta como Hijo Ilustre de esa ciudad. “Al revisar el diario La Discusión de aquella época, recojo de sus páginas un extracto de la nota en donde se da a conocer el momento en que mi padre condecoró a Nicanor. El extracto señala lo siguiente:

‘El mayor del clan Parra aceptó el galardón con lo que mejor sabía hacer. Entregó a la comunidad un recital poético que incluyó recuerdos de Villa Alegre, el barrio que vio nacer a la mayor parte de sus hermanos y que lo recibió como estudiante y más tarde como profesor en el Liceo de Hombres. En la actividad, además, Parra se emocionó al recordar a su hermana Violeta, quien poco tiempo antes (en febrero de ese mismo año) había tomado la resolución de quitarse la vida en su carpa de la comuna de La Reina. A ella, el antipoeta le dedicó varios versos con los ojos llenos de lágrimas.’

El parlamentario concluyó su homenaje afirmando: “Con el recuerdo que me embarga frente a estas palabras y el orgullo que me llena de nostalgia deseo agradecer la oportunidad de hacer este reconocimiento a un hombre que nos seguirá deleitando y sorprendiendo con sus letras. Nicanor Parra, con su hermana Violeta y su hermano Lalo, más sus sobrinos y nietos nos han enorgullecidos a los chilenos en el mundo entero y en particular a los ñublensinos, por ser los embajadores culturales de nuestro país”.



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